El gobierno de Israel canceló las credenciales diplomáticas de los representantes de Países Bajos en Ramala. El ministro de Exteriores, Gideon Saar, dio un plazo de siete días para entregar la documentación antes de retirarles las inmunidades. La medida responde a una normativa neerlandesa que prohíbe comercializar productos originados en los asentamientos israelíes de Cisjordania.
La regulación de La Haya restringe la importación de mercancías elaboradas en territorios bajo disputa para alinearse con el derecho internacional. Las autoridades neerlandesas aclararon que las compras personales e internet están incluidas en el veto. No obstante, las relaciones comerciales con Israel dentro de sus fronteras reconocidas se mantendrán sin cambios.
Por su parte, el canciller Saar afirmó que su país no ignorará acciones destinadas a perjudicarlo y advirtió que cualquier nación con actitudes hostiles perderá relevancia regional. El funcionario también vinculó las políticas neerlandesas con el aumento del antisemitismo en Europa. Previamente, Israel ya había retirado a la delegación neerlandesa de un centro de coordinación para Gaza.
En paralelo, el Ministerio de Defensa ordenó un cierre general en Cisjordania por la festividad de Sucot. La disposición bloquea el ingreso de miles de trabajadores palestinos a los asentamientos. Asimismo, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, reclamó ampliar las operaciones militares para desmantelar las estructuras de la Autoridad Palestina y neutralizar el terrorismo en la zona.
Esta escalada tensa los vínculos bilaterales y modifica la representación internacional en los territorios palestinos. Israel reiteró su decisión de defender la soberanía nacional frente a presiones externas, mientras las misiones diplomáticas evalúan el impacto de las nuevas restricciones de movilidad y comercio en la región.
(Con información de Infobae)