Joseph Kent, Director del Centro Nacional Antiterrorista, presentó su renuncia este martes tras mostrarse contrario a la ofensiva militar contra Irán. Kent, quien fue nombrado por la administración Trump, justificó su salida alegando motivos de conciencia y cuestionando la inminencia de la amenaza iraní.
After much reflection, I have decided to resign from my position as Director of the National Counterterrorism Center, effective today.
— Joe Kent (@joekent16jan19) March 17, 2026
I cannot in good conscience support the ongoing war in Iran. Iran posed no imminent threat to our nation, and it is clear that we started this… pic.twitter.com/prtu86DpEr
Desde el entorno del presidente, la reacción fue inmediata y contundente. Taylor Budowich, exsubjefe de gabinete, calificó a Kent en redes sociales como un "ególatra desquiciado" que buscaba protagonismo antes de ser despedido por su bajo rendimiento y constantes filtraciones.
Joe Kent is a crazed egomaniac who was often at the center of national security leaks, while rarely (never?) producing any actual work.
— Taylor Budowich (@Budowich) March 17, 2026
He spent all of his time working to subvert the chain of command and undermine the President of the United States.
This isn’t some principled… https://t.co/bcv0Kh6XVH
Por su parte, el presidente de la Cámara, Mike Johnson, defendió la firmeza de la Casa Blanca. "Todos entendimos que existía una amenaza inminente", afirmó Johnson, destacando que Irán estaba a un paso de la capacidad nuclear y expandiendo su arsenal de misiles peligrosamente.
En su carta, Kent reconoció que Trump supo en el pasado "aplicar el poder militar de manera decisiva sin vernos envueltos en guerras interminables". Sin embargo, esta vez criticó lo que considera una presión externa, a pesar del respaldo que la operación tiene en sectores clave de la inteligencia.
La Operación Furia Épica continúa su curso en la tercera semana, demostrando la voluntad de la administración de no permitir que el régimen iraní altere la estabilidad regional. La salida de Kent se percibe en Washington como una depuración necesaria para mantener la unidad en los objetivos de seguridad nacional.
La administración ha dejado claro que la misión es quirúrgica y busca proteger los intereses americanos sin comprometer recursos innecesarios. El presidente Trump mantiene su promesa de poner a "Estados Unidos Primero", neutralizando peligros antes de que lleguen a suelo estadounidense.
Mientras el Pentágono ajusta los operativos, el respaldo parlamentario asegura que los recursos fluyan para una victoria rápida y contundente. La renuncia de funcionarios que no comparten la visión de firmeza presidencial solo fortalece el núcleo de confianza que lidera esta histórica respuesta militar.