El encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, encabezó una visita oficial a la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, conocida popularmente como la represa del Guri. Acompañado por un equipo de expertos técnicos del Departamento de Energía de EE. UU., el diplomático participó en la realización de un diagnóstico en la principal fuente de generación eléctrica de la nación. El objetivo primordial de esta inspección es establecer una hoja de ruta orientada a la modernización integral del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Según información compartida a través de la representación diplomática en redes sociales, la evaluación técnica se llevó a cabo con el respaldo del Departamento de Estado estadounidense y en coordinación directa con el Ministerio de Energía Eléctrica y la estatal Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec). Estas labores buscan sentar las bases para la posterior reconstrucción de la infraestructura crítica del país, permitiendo definir áreas prioritarias de inversión pública y privada.
Desde la sede diplomática se subrayó que esta iniciativa técnica se alinea de forma directa con los objetivos de apoyo a la recuperación económica de Venezuela, establecidos en la estrategia de tres fases impulsada por la administración del presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio. La presencia del personal especializado en el complejo hidroeléctrico representa uno de los pasos más significativos de cooperación técnica en materia energética de los últimos años.
La inspección se produce en un escenario de marcada precariedad en el suministro eléctrico a nivel nacional. La más reciente Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI), elaborada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), reflejó que cerca del 39% de los hogares venezolanos sufre interrupciones diarias del servicio que se prolongan durante varias horas, mientras que apenas un 10% de la población afirma recibir un flujo eléctrico continuo sin apagones, a pesar de que el 98% de las viviendas se encuentra conectado a la red pública.

En el marco de la coyuntura climática y la reducción de las fuentes hídricas provocadas por fenómenos astronómicos y meteorológicos extremos, las autoridades del Ejecutivo venezolano anunciaron recientemente medidas destinadas al ahorro de recursos y un plan para incorporar 4.800 megavatios a la generación termoeléctrica antes de finalizar el año. En este esquema de recuperación se contempla el trabajo con empresas internacionales de peso tecnológico como General Electric Vernova y la firma IMPSA.
Adicionalmente, el sistema eléctrico atravesó afectaciones estructurales derivadas del doble evento sísmico del pasado mes de junio, el cual provocó daños en líneas de transmisión, torres de alta tensión y en la central termoeléctrica Termocarabobo. Tras las labores de reparación en la infraestructura dañada, los reportes indican que se ha logrado restituir parcialmente la capacidad de generación, mientras analistas y expertos del sector coinciden en que la solución definitiva requiere de inversiones sostenidas, mantenimiento continuo y la modernización completa de la red hidroeléctrica del Guri.
(Con información de El Nacional y Monitoreamos)