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La AIE alerta por una crisis energética mundial sin precedentes históricos

El director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, alerta sobre un inminente "abril negro" si no se logra reabrir el estratégico estrecho de Ormuz

Por UHN Plus
La AIE alerta por una crisis energética mundial sin precedentes históricos
El director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol. (reuters)

El director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, calificó la situación actual como el mayor choque energético de la historia, combinando crisis de petróleo, gas y alimentos. Este escenario es más grave que los colapsos de 1973, 1979 y 2022 juntos debido a la magnitud de la perturbación. La economía mundial enfrenta dificultades críticas que solo se resolverán con la reapertura del estrecho de Ormuz.

Chimeneas en la refinería de gas y petróleo. EFE/Robert Ghement.

El bloqueo de esta vía marítima se posiciona como el factor desestabilizador clave que asfixia el mercado global. Birol advirtió que, mientras el estrecho permanezca cerrado, las dificultades económicas serán persistentes y profundas para todas las naciones. La única solución real para estabilizar los precios depende de la normalización del flujo energético en la región.

"Mientras siga cerrado, la economía mundial se seguirá enfrentando a muy grandes dificultades".

La organización ha liberado 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, la mayor cifra en su historia, para intentar contener el caos. Esto representa el 20% de las reservas disponibles de los países miembros, una medida extrema ante la escasez. La AIE asegura que el resto del inventario se utilizará únicamente si la situación empeora.

El conflicto bélico provocado por el estado terrorista de Irán ha causado estragos en la infraestructura energética de Oriente Medio. Al menos 75 instalaciones han resultado dañadas, de las cuales un tercio presenta afectaciones graves que tardarán años en repararse. Esta destrucción forzará una transformación profunda en la arquitectura del sistema global.

El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, en una imagen de archivo. EFE/EPA/Olivier Matthys

Ante el colapso del suministro tradicional, la AIE prevé un avance acelerado de las energías renovables y la energía nuclear. La crisis obligará a prolongar la vida útil de las centrales nucleares existentes para obtener capacidades adicionales de urgencia. Este fenómeno busca reducir la dependencia de fuentes de energía vulnerables y socios poco fiables.

El sector automovilístico también se verá empujado a una transformación radical, similar a la ocurrida en los años 70. Se espera un despliegue mucho más veloz de los vehículos eléctricos, especialmente en el mercado asiático, donde la demanda es mayor. La industria deberá adaptarse a un entorno donde el combustible fósil es escaso y caro.

"Nos enfrentamos a un gran choque energético que combina choque petrolero, choque gasístico y choque alimentario".

Las recomendaciones oficiales incluyen el ahorro extremo y la mejora inmediata de la eficacia energética en todos los niveles. Birol insta a buscar nuevos socios comerciales para diversificar las importaciones y reducir la vulnerabilidad actual. La prudencia en el consumo se vuelve una necesidad de seguridad ante la fragilidad internacional.

La AIE recomienda utilizar la energía de la forma más prudente posible y seguir apoyando el crecimiento de las renovables. Es imperativo desarrollar importaciones con diferentes socios comerciales para mitigar el impacto de la crisis en las economías. La transformación de la geopolítica energética mundial tomará años en consolidarse tras estos ataques.

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