Este lunes 30 las autoridades y organizaciones de derechos humanos han confirmado una masacre perpetrada por la banda armada 'Gran Grif' en la localidad de Jean Denis, situada en el departamento de Artibonite, al norte de Puerto Príncipe. El balance preliminar es de al menos 70 personas asesinadas, incluyendo varios niños, y más de treinta heridos graves. Los atacantes, pertrechados con armas de guerra, irrumpieron en la zona durante la madrugada del domingo, disparando de forma indiscriminada contra civiles que intentaban huir o que se encontraban indefensos en sus hogares.
🇭🇹‼️ | Al menos 70 personas, incluyendo varios niños, fueron asesinadas este domingo en una brutal masacre perpetrada por la banda armada ‘Gran Grif’ en la localidad de Jean Denis, en el departamento de Artibonite, al norte de Puerto Príncipe. Además, unas 50 casas fueron… pic.twitter.com/R8dkDE8oze
— UHN Plus (@UHN_Plus) March 30, 2026
La magnitud del ataque se refleja no solo en el número de víctimas mortales, sino en la destrucción material y el terror sembrado entre los supervivientes. Unas cincuenta casas fueron reducidas a cenizas y diversos comercios locales fueron saqueados e incendiados. Según Antonal Mortimé, director de la ONG "Collectif Défenseurs Plus", más de 6.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus pertenencias, convirtiéndose en desplazados internos que huyen de una violencia que ya no se limita a la periferia de la capital. Entre los casos más desgarradores, se ha confirmado la muerte de cinco miembros de una misma familia que fueron sorprendidos por las llamas dentro de su propia vivienda.
“Los atacantes bloquearon las carreteras y cavaron zanjas para impedir la reacción de las fuerzas de seguridad, lo que les dio tiempo para causar víctimas e incendiar casas antes de huir”, señalaron fuentes policiales en un intento de justificar su tardía respuesta.
La reacción de los grupos de autodefensa locales ha sido de indignación total. Los residentes de Jean Denis acusan a la Policía Nacional de Haití (PNH) de haber intervenido "demasiado tarde", llegando a la zona únicamente cuando los enfrentamientos habían terminado y los pandilleros ya se habían retirado. Aunque la PNH asegura haber recuperado el control del área y haber repelido a los delincuentes, los habitantes denuncian una pasividad institucional que deja a la población civil a merced de grupos como 'Gran Grif', que operan con total impunidad en el centro del país.
Desde el Comité de Iniciativa para la Reconciliación y la Sensibilización (KILBA), se ha lanzado un llamamiento desesperado a las autoridades para que se dote a la Policía de los recursos necesarios para combatir eficazmente a estas estructuras criminales. Esta nueva masacre es el resultado de un Estado fallido que ha perdido el monopolio de la fuerza, permitiendo que bandas armadas controlen corredores estratégicos y utilicen el terror como herramienta de control territorial.