La Casa Blanca exigió la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, incluyendo la eliminación de cualquier peaje para el paso de buques. La portavoz Karoline Leavitt remarcó que el presidente Donald Trump no aceptará limitaciones en el tráfico marítimo. Aunque medios iraníes reportaron cierres, la administración confirmó que el tránsito ya se ha restablecido según sus informes.
Leavitt afirmó que lo transmitido por Irán en privado difiere de su discurso público, detectándose hoy un aumento real en el flujo de barcos. La apertura total de la vía y la entrega del uranio enriquecido son las prioridades de la delegación que viajará a Islamabad este sábado. El equipo de Trump tiene instrucciones de no ceder en estas condiciones para avanzar.

Estados Unidos asegura haber superado sus objetivos militares tras destruir la marina y la fuerza aérea del régimen iraní. Según el Pentágono, la capacidad nuclear y militar de Teherán ha sufrido un retraso de años debido a los bombardeos estratégicos. Leavitt reconoció que aún quedan algunos lanzadores de misiles, pero subrayó que el arsenal principal ha sido aniquilado.
La presión militar de la Operación Furia Épica obligó a Irán a presentar una propuesta de negociación calificada como "realista" por Washington. Un plan inicial de diez puntos enviado por Teherán fue descartado de inmediato por la administración Trump al considerarlo inaceptable. La firmeza del presidente ha sido señalada como el factor determinante para forzar al régimen.
Respecto a la gestión del estrecho, Leavitt confirmó que el presidente ha planteado la opción de que Estados Unidos obtenga ingresos por el paso de embarcaciones. No obstante, reiteró que la meta actual es garantizar un tránsito libre de cobros impuestos por Irán. Esta medida busca asegurar la estabilidad de los mercados energéticos tras semanas de bloqueos.
La Casa Blanca describió la situación interna en Irán como frágil y las comunicaciones como dificultosas tras el cese del fuego. La administración pidió paciencia para verificar los informes sobre la posible reactivación de defensas aéreas en territorio iraní. La vocera defendió la política de máxima presión como vía para neutralizar la amenaza que representaba el régimen.
El periodo de negociaciones durará dos semanas, siempre que el estrecho de Ormuz permanezca abierto y sin restricciones adicionales. Esta condición es considerada indispensable por la Casa Blanca para cualquier avance diplomático con la delegación en Pakistán. El equipo estadounidense verificará que el tránsito fluya sin los peajes o limitaciones que Trump ha rechazado públicamente