El líder de Los Republicanos (LR) y candidato presidencial francés para 2027, Bruno Retailleau, calificó la decisión de Sánchez como un "problema enorme" que atenta contra el espíritu europeo. El exministro del Interior fue tajante al proponer un aislamiento total de España si la situación persiste, alertando sobre una posible "mexicanización" de la frontera franco-española. Retailleau subrayó que, mientras el resto del continente gira hacia legislaciones más estrictas, España se ha convertido en una vía de entrada descontrolada que amenaza la estabilidad de sus vecinos.
“No podemos tolerar la regularización masiva del señor Sánchez. Si yo fuera presidente, aislaría a España del resto de las naciones europeas y restablecería los controles en las fronteras. Esa decisión es contraria al espíritu europeo”, afirmó Retailleau, señalando que Francia está autorizada a intervenir en situaciones de crisis migratoria.

Desde la Agrupación Nacional (RN), Marine Le Pen también elevó el tono, instando a Francia a "protegerse" de lo que considera oleadas migratorias suicidas alentadas por Madrid. La presión ha escalado hasta el punto de que diputados de su formación, como Laure Lavalette, han solicitado formalmente la salida de España de Schengen. Para la derecha francesa, la falta de rigor en las fronteras españolas no solo es una irresponsabilidad local, sino una "traición" que pone en riesgo a toda la Unión Europea ante la falta de controles rigurosos.
Eric Ciotti, alcalde de Niza y figura clave de la Unión de las Derechas, se sumó a las críticas calificando la medida de Sánchez como "suicida" y una traición directa a los socios europeos. Ciotti ha exigido al Gobierno de Sébastien Lecornu una respuesta firme que garantice que las decisiones de España no terminen sobrecargando el sistema social y de seguridad francés, el cual, según sus palabras, ya se tambalea bajo el peso de la inmigración incontrolada.