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La dictadura cubana libera a la activista Anna Bensi tras casi 11 horas de arbitraria retención policial

La joven de 21 años fue recibida con aplausos por sus allegados tras salir de la estación de la PNR en Alamar, donde fue sometida a un extenuante interrogatorio que violó los límites legales

La dictadura cubana libera a la activista Anna Bensi tras casi 11 horas de arbitraria retención policial
Anna Bensi/Facebook.

La joven activista e influencer cubana Anna Sofía Benítez Silvente, conocida en las plataformas digitales como Anna Bensi, fue liberada a las 8:56 de la noche del pasado jueves tras permanecer casi 11 horas retenida de forma arbitraria. Bensi había acudido en la mañana a la unidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de Alamar, en el municipio Habana del Este, para responder a una citación oficial.

A su salida, ya en horas de la noche, la joven de 21 años rompió en llanto y fue cobijada por los aplausos y abrazos de un grupo de allegados que aguardó pacientemente a las afueras del recinto policial. La prolongada retención superó con creces el límite legal de dos horas establecido por la propia legislación de la isla para entrevistas de advertencia, lo que desató denuncias inmediatas en las redes sociales.

David Espinosa, activista que documentó el proceso desde el exterior de la estación, calificó el procedimiento como una forma de tortura psicológica debido a las horas en que Bensi y el pastor evangélico Rolando Pérez Lora, conocido como el "Pregonero de Cristo", fueron obligados a esperar antes de iniciar el interrogatorio. Durante la concentración pacífica afuera de la unidad, agentes policiales prohibieron a los religiosos entonar cantos de alabanza alegando que se encontraban en una "zona militar".

El hostigamiento judicial contra la creadora de contenido se intensificó apenas dos días después de que protagonizara un fuerte cruce de opiniones en Facebook con Gerardo Hernández Nordelo, exespía y actual coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Hernández Nordelo había insinuado acciones legales contra los usuarios que lo vinculaban con una empresa privada local, acusando a la influencer de recibir financiamiento externo.

Bensi reposteó cuestionando públicamente los privilegios económicos y el "estilo de vida capitalista" del alto funcionario, lo que desencadenó la inmediata represalia de los órganos de seguridad del Estado. Esta detención formó parte de un operativo coordinado por la Seguridad del Estado para neutralizar las voces críticas del activismo y de los movimientos religiosos independientes, tales como el colectivo "Fuera de la Caja Cuba".

Paralelamente, los hermanos Amanda Beatriz y Abel Alejandro Andrés Navarro, miembros de la misma organización, fueron sometidos a citaciones restrictivas en la unidad de la PNR de la calle Aguilera. Las autoridades ministeriales mantuvieron bajo estricta vigilancia los domicilios de diversas figuras de la oposición para neutralizar su movilidad durante la jornada.

Anna Bensi/Redes Sociales.

La maniobra represiva impidió deliberadamente que Anna Bensi asistiera a la recepción diplomática oficial ofrecida esa misma tarde por el encargado de negocios de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, en su residencia oficial de La Habana. Durante el evento, el jefe de la misión estadounidense indagó explícitamente por el paradero de Bensi, de Yoani Sánchez y del activista Wilber Aguilar, denunciando el despliegue de amenazas y cercos policiales diseñados por el régimen para boicotear la actividad diplomática y sembrar temor en la sociedad civil.

En un discurso, Hammer describió a la Seguridad del Estado cubana como una "máquina represiva que sí tiene gasolina", ironizando sobre la disposición de recursos destinados a la persecución política en contraste con la severa crisis de desabastecimiento de combustible que paraliza la vida de los ciudadanos. El diplomático exigió además la liberación de los presos políticos de las protestas del 11J y de figuras emblemáticas como los artistas Maykel Castillo Pérez y Luis Manuel Otero Alcántara, advirtiendo a las autoridades de la isla que el tiempo para una transición democrática real se está agotando.

Actualmente, el panorama legal de Anna Bensi continúa siendo sumamente complejo. La joven se encuentra bajo régimen de reclusión domiciliaria desde el pasado 25 de marzo, enfrentando un proceso penal junto a su madre por el presunto delito de "actos contra la intimidad personal". La acusación penal se produjo tras la difusión en redes de un video donde se evidenciaba a un agente del Ministerio del Interior (MININT) entregando una citación irregular en su vivienda, un caso por el cual la fiscalía de la isla solicita penas que oscilan entre los dos y cinco años de privación de libertad.


(Con información de CiberCuba y Diario de Cuba)

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