La recuperación del tráfico petrolero por el estrecho de Ormuz sufrió un drástico desplome del sesenta y dos por ciento esta semana debido a la nueva ola de violencia. La inestabilidad en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo se reavivó tras romperse el frágil acuerdo provisional. Los ataques cruzados entre Estados Unidos y el régimen terrorista de Irán debilitaron la confianza de las navieras y aseguradoras globales.
Las fuerzas armadas estadounidenses intensificaron sus operaciones militares expandiendo los bombardeos hacia el norte de Irán, afectando instalaciones estratégicas en Semnán. Los reportes indican que esta contundente ofensiva ya ha causado numerosas bajas en las filas enemigas. El Comando Central estadounidense justificó las acciones como necesarias para neutralizar el peligro que representa el programa de misiles balísticos del régimen persa.

En paralelo, una aeronave de combate estadounidense inutilizó con fuego directo al petrolero de bandera de Curazao denominado Belma en aguas del Golfo. El buque cisterna se dirigía sospechosamente hacia la isla de Jarg, la principal terminal de exportación de crudo controlada por la dictadura. La tripulación de la nave civil ignoró múltiples advertencias antes de ser finalmente interceptada militarmente por las fuerzas aliadas.
Como represalia por las incursiones, el ejército de Irán lanzó una ola de ataques con misiles y drones contra Kuwait, Jordania y Bahrein. El portavoz militar del régimen amenazó con destruir toda la infraestructura energética de los países vecinos que alberguen tropas de Occidente. La violenta agresión busca forzar la retirada del bloqueo marítimo impuesto por la contundente retórica del ejército iraní.
A pesar de la extrema gravedad de las hostilidades, el presidente Donald Trump aseguró que todavía es posible un acuerdo de paz definitivo. El mandatario norteamericano confirmó que, como un gesto de buena voluntad, Teherán liberó a la ciudadana estadounidense Dena Karari. Diversos mediadores internacionales continúan realizando intensos esfuerzos diplomáticos para frenar la escalada bélica que amenaza la estabilidad de la región.

El precio del barril de crudo de referencia Brent se cotiza actualmente por encima de los ochenta y cinco dólares en el mercado internacional. Aunque la cotización muestra un incremento, la existencia de rutas alternativas de exportación evitó un alza descontrolada del combustible. Sin embargo, la consultora Kpler advierte que los productores necesitan flujos de carga repetibles para estabilizar los mercados energéticos mundiales.
Los cuestionamientos externos apuntan a la falta de definiciones claras sobre el desarme por parte del régimen de Teherán. Los sectores aliados consideran fundamental mantener la máxima presión para neutralizar los misiles de la dictadura islámica. La firme determinación de Washington de no ceder ante amenazas extranjeras representa la principal garantía de seguridad internacional contra la inestabilidad provocada por el integrismo.
(Con información de Infobae)