El combinado que logre consagrarse campeón en el duelo entre Argentina y España recibirá cincuenta millones de dólares. La federación internacional confirmó que el subcampeón del torneo percibirá treinta y tres millones de la misma divisa. La histórica final se disputará el próximo domingo diecinueve de julio en el Estadio de Nueva York y Nueva Jersey. La importante brecha económica de diecisiete millones sirve como un estímulo extra para los finalistas.

La bolsa total de recursos financieros a repartir entre los participantes alcanza los ochocientos setenta y un millones. Del presupuesto global de la FIFA, unos seiscientos cincuenta y cinco millones se destinan exclusivamente a méritos deportivos. El dinero restante se utilizará para financiar la compleja infraestructura organizativa, los traslados y los fondos de preparación previos de cada delegación nacional.
La presente recompensa supera notablemente los cuarenta y dos millones de dólares obtenidos por Argentina en Qatar. La entidad matriz del balompié internacional destacó que la bolsa de premios creció un cincuenta por ciento respecto a la edición anterior. El incremento de los ingresos comerciales televisivos permitió expandir los beneficios financieros otorgados de manera directa a las diferentes federaciones.
El esquema de distribución de la FIFA establece que ninguna federación participante recibirá menos de diez millones y medio de dólares. Cada país clasificado contó con un bono fijo de preparación inicial de dos millones y medio de la moneda estadounidense. Las selecciones que resultaron eliminadas tempranamente en la fase de grupos del campeonato sumarán a sus arcas nueve millones adicionales.

La escala de compensaciones otorga veintinueve millones de dólares al ganador del partido por el tercer puesto. La delegación que ocupe la cuarta posición del torneo se adjudicará veintisiete millones de dólares tras su participación en semifinales. Los equipos que finalizaron su camino en la instancia de cuartos de final aseguraron una ganancia neta de diecinueve millones de dólares.
El salto cuantitativo en el reparto presupuestario está directamente vinculado a la ampliación de participantes. La cita mundialista albergó por primera vez a cuarenta y ocho selecciones nacionales de los cinco continentes. El nuevo formato representó un enorme desafío logístico para las tres naciones organizadoras del norte, incrementando el número de compromisos disputados a lo largo del mes.
Los planteles finalistas ultiman sus detalles tácticos enfocados en conquistar la ansiada gloria deportiva mundial. Los dirigentes de las respectivas federaciones ya planifican el uso de los millonarios fondos de la FIFA para el desarrollo de sus ligas locales. El veredicto final del próximo domingo determinará qué país se adjudicará el máximo galardón económico de la historia del fútbol.

(Con información de Infobae)