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La fiscalía de Nueva York desmantela una red delictiva dedicada al saqueo organizado de comercios en Long Island

Las autoridades judiciales imputaron a 18 criminales responsables de ejecutar 80 asaltos sistemáticos, acumulando pérdidas masivas mediante el acopio y la reventa ilegal de mercancías en plataformas digitales

La fiscalía de Nueva York desmantela una red delictiva dedicada al saqueo organizado de comercios en Long Island
18 acusados enfrentan cargos de delito grave por integrar una red de robo organizado en tiendas de Long Island con pérdidas superiores a USD 110.000 (CBS New York)

La fiscalía del estado de Nueva York asestó un golpe fulminante contra la delincuencia suburbana al desmantelar una sofisticada estructura criminal dedicada al robo organizado en establecimientos comerciales del condado de Suffolk, en Long Island. El fiscal de distrito, Ray Tierney, anunció formalmente la imputación de 18 delincuentes que, operando de manera coordinada durante los últimos seis meses, ejecutaron un total de 80 saqueos sistemáticos que provocaron pérdidas materiales superiores a los 110.000 dólares.

Lejos de tratarse de hurtos oportunistas o motivados por la necesidad, la investigación penal demostró que los imputados integraban una red profesionalizada que seleccionaba mercancías de alto valor y rápido flujo de reventa, tales como herramientas eléctricas industriales, hidrolavadoras y dispositivos tecnológicos, los cuales eran posteriormente acopiados en centros de distribución clandestinos que imitaban la organización logística de las propias grandes superficies.

Tres acusados enfrentan cargos de robo en segundo grado por usar fuerza física para llevarse mercancía en comercios de Nueva York (CBS New York )

El operativo judicial puso al descubierto el violento 'modus operandi' de las bandas, cuyos integrantes actuaban en células tácticas donde mientras unos sustraían los productos, otros ejercían la fuerza física e interponían obstáculos para intimidar a los empleados que pretendían frustrar el delito. Debido al uso de la coacción, tres de los principales cabecillas enfrentan cargos agravados por robo en segundo grado —un delito violento de clase C—, al tiempo que otra facción de ocho delincuentes fue procesada por perpetrar una trama paralela de 20 asaltos específicos contra el sector de electrodomésticos.

Tras consolidar el botín en depósitos de seguridad, la organización procedía a clasificar e inventariar el material robado para su comercialización clandestina a través de canales digitales como Facebook Marketplace, explotando los resquicios de las plataformas virtuales para blanquear los activos provenientes de la actividad ilícita.

La ofensiva legal fue posible gracias a la implementación de la Alianza de Protección Minorista (Retail Protection Partnership), una coalición estratégica creada por el fiscal Tierney que agrupa a más de 20 consorcios líderes del sector privado, incluyendo a corporaciones como Home Depot, Walmart, Target, Lowe's y la cadena de farmacias CVS Health. La herramienta central de esta alianza consiste en la "agregación", una doctrina penal que faculta a los fiscales a sumar el valor económico de múltiples hurtos recurrentes ejecutados por los mismos delincuentes para superar el umbral legal del delito grave de hurto mayor, asegurando penas de prisión efectivas.

El éxito del desmantelamiento de la banda delictiva se consolidó mediante la incorporación del Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos (U.S. Marshals), cuyos agentes federales colaboraron en la captura de nueve de los delincuentes más peligrosos durante las últimas dos semanas de junio de 2026. Este contingente de detenidos enfrenta un expediente acumulado de 48 cargos criminales que abarcan violaciones a los perímetros de exclusión y hurto mayor en perjuicio del comercio formal neoyorquino.

El fiscal Ray Tierney fue categórico ante los medios de comunicación al evaluar el impacto económico y social de estas mafias urbanas, subrayando que la ciudadanía honrada es la que termina pagando el costo del vandalismo a través de precios inflados en la canasta básica, el desabastecimiento provocado por las mercancías bajo llave y la destrucción de empleo cuando las cadenas comerciales deciden abandonar las comunidades desprotegidas.

El comisionado de la Policía del condado, Kevin Catalina, respaldó la contundencia de las medidas y destacó que los hurtos comerciales han experimentado una caída sostenida, proyectando cerrar el año 2026 con aproximadamente 4.800 incidentes frente a los más de 6.000 registrados en periodos anteriores, lo que convalida la efectividad de abandonar las políticas laxas del pasado.


(Con información de Infobae y CBS New York)

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