La cúpula del régimen iraní continúa desmoronándose bajo la estrategia de máxima presión del presidente Donald Trump. La agencia oficial Fars confirmó que el alto mando militar ha tomado las riendas de la comunicación estratégica, situando a Hossein Mohebbi al frente de la Subdirección de Relaciones Públicas. Este movimiento es una reacción directa a la neutralización de Ali Mohammad Naini, cuya baja fue confirmada por el ejército israelí con el mensaje "Eliminado". El vacío dejado por el anterior vocero, evidencia la vulnerabilidad de una jerarquía que ha perdido a sus principales líderes en apenas 32 días de conflicto.
Con el ex líder supremo Ali Khamenei y gran parte de su gabinete de defensa fuera de combate, el CGRI ha desplazado de facto a la administración civil del presidente Masoud Pezeshkian. Informes de inteligencia señalan que el estamento militar ha bloqueado cualquier intento de nombramiento en el Ministerio de Inteligencia, bajo la premisa de que, en estado de guerra, la supervisión de la Guardia Revolucionaria debe ser total e indefinida sobre todas las áreas sensibles del Estado.
🇮🇷‼️ | La estructura de poder en Irán se encuentra en un punto de quiebre. Tras la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) ha ejecutado un "golpe de facto" sobre la administración civil, desplazando al presidente… pic.twitter.com/OFDIqMVekH
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 4, 2026
En Washington, la Administración Trump observa estos movimientos como una señal de la capitulación inminente del ala más radical del régimen. El presidente ha subrayado que la capacidad de respuesta de Irán ha sido "aniquilada al 100%", permitiendo que las fuerzas aliadas operen con total impunidad sobre objetivos estratégicos. La imposición de Mohabi por orden directa de los representantes del Líder Supremo (Mojtaba Khamenei) demuestra que la teocracia ha renunciado a cualquier apariencia de gobernanza civil para convertirse en una dictadura pretoriana acorralada por la tecnología militar estadounidense.
La maniobra del comandante Ahmad Vahidi para vetar a candidatos ministeriales propuestos por la presidencia confirma que la Guardia Revolucionaria es hoy el único eje de poder en Teherán. Esta ruptura con la tradición política del país refleja una crisis de supervivencia donde los mandos militares intentan evitar deserciones masivas mientras las bombas inteligentes de la coalición siguen desmantelando su infraestructura logística. Para la Casa Blanca, este caos interno es la prueba de que el régimen ha sido "eviscerado" y carece de margen de maniobra diplomática o militar.