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La NASA lanzará un robot privado para rescatar el telescopio Swift

El observatorio científico, clave para el estudio de los estallidos de rayos gamma, ha perdido casi 200 kilómetros de altitud y corre el riesgo de desintegrarse en la atmósfera a finales de año

La NASA lanzará un robot privado para rescatar el telescopio Swift
Telescopio espacial Swift (NASA/Gemini)

La NASA se prepara para ejecutar una misión de rescate en órbita con el propósito de salvar el telescopio espacial Neil Gehrels Swift. El observatorio científico, valorado en unos 500 millones de dólares, corre un riesgo inminente de realizar un reingreso incontrolado a la Tierra a finales de este año debido al severo deterioro de su órbita baja. Para evitar su pérdida, una nave robótica comercial intentará capturar de forma autónoma el satélite estatal, una maniobra sin precedentes puesto que el telescopio jamás fue diseñado con sistemas de acoplamiento ni para recibir mantenimiento en el espacio.

Lanzado al cosmos en 2004 con una expectativa de vida útil original de apenas dos años, el telescopio Swift se ha mantenido operativo durante más de dos décadas, consolidándose como la herramienta multifunción de la NASA para el estudio de los estallidos de rayos gamma, considerados los fenómenos más energéticos del universo. Sin embargo, al carecer de un sistema de propulsión propio, el satélite ha sufrido los efectos del arrastre de la atmósfera superior terrestre, perdiendo casi 200 kilómetros de altitud progresivamente al descender de una órbita inicial de 600 kilómetros a una franja crítica cercana a los 400 kilómetros de altura.

La ventana de lanzamiento del dispositivo de rescate, denominado LINK y desarrollado por la startup estadounidense Katalyst Space, sufrió una breve reprogramación logística debido a condiciones meteorológicas desfavorables en la zona de operaciones de la República de las Islas Marshall. De acuerdo con las últimas actualizaciones provistas por la agencia espacial, el despegue se ha fijado para no antes de este miércoles a partir de las 9:43 GMT desde el atolón de Kwajalein. El satélite de servicio no utilizará una plataforma de lanzamiento terrestre tradicional, sino que viajará acoplado a un cohete Pegasus XL de la corporación Northrop Grumman, el cual será liberado en pleno vuelo desde un avión nodriza.

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Una vez que el cohete ponga en órbita al satélite LINK, el vehículo autónomo iniciará una fase de aproximación orbital guiada para localizar al Swift mediante sensores ópticos de última generación. La fase más crítica del proyecto contempla el despliegue de tres brazos mecánicos móviles con los que el robot intentará sujetar firmemente la estructura del telescopio espacial. De completarse el anclaje con éxito, el dispositivo activará sus propulsores para iniciar un proceso de remolque gradual que se prolongará durante varios meses, buscando elevar la altitud del observatorio unos 300 kilómetros para reubicarlo en una órbita estable que prolongue su vida científica por varios años más.

El director de la división de astrofísica de la NASA, Shawn Domagal-Goldman, calificó la operación como una "sucesión de primicias nunca antes logradas", subrayando que la decisión de financiar el rescate responde al valor incalculable que el Swift mantiene para la comunidad astronómica global gracias a su inmediatez de respuesta rápida ante eventos cósmicos transitorios. No obstante, las autoridades científicas reconocen que el proyecto, presupuestado en 30 millones de dólares, enfrenta serios desafíos y un margen de incertidumbre técnica considerable. La astrofísica de la agencia espacial, Regina Caputo, admitió de forma franca ante los medios de comunicación que las probabilidades estimadas de éxito se sitúan en un margen de "quizá 50-50".


(Con información de Diario de El Salvador y Revista Semana)

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