La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) anunció este martes 26 de mayo el inicio formal de las operaciones logísticas para la construcción de su primera infraestructura habitacional permanente en el satélite terrestre. Bajo el nombre oficial de "Moon Base One", la agencia espacial prevé lanzar entre los meses de septiembre y noviembre una histórica primera misión no tripulada empleando el módulo de aterrizaje Blue Origin Mark One Endurance, diseñado por la compañía aeroespacial del magnate Jeff Bezos.
El proyecto, calificado como la primera misión de un aterrizador lunar financiada de forma privada en la historia de la exploración cósmica, se posará en la cresta del cráter de Shackleton, en el polo Sur de la Luna.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, explicó durante una rueda de prensa celebrada en Washington que este despegue inicial tiene como propósito prioritario transportar dos cargas científicas de alta complejidad y demostrar capacidades críticas de descenso automatizado para reducir los márgenes de riesgo de los futuros Sistemas de Aterrizaje Humano (HLS). A esta incursión de Blue Origin le seguirán otras dos misiones robóticas similares antes de que concluya el año en curso: un segundo lanzamiento a cargo de la firma Astrobotic Technology, que trasladará un róver de exploración y 500 kilogramos de suministros, y un tercer aterrizador de la empresa Intuitive Machines encargado de investigar las anomalías magnéticas del suelo lunar.
"Visualizamos la base lunar no como un módulo aislado, sino como una extensión operativa de cientos de millas cuadradas dotada de diversos recursos tecnológicos que, en conjunto, contribuyen al objetivo estratégico de establecer una presencia humana permanente. Contaremos con constelaciones de satélites dedicadas a la comunicación, navegación, apuntamiento y observación, complementadas en la superficie por una flota de vehículos terrestres, róvers y drones automatizados", detalló el científico español Carlos García Galán, responsable general del programa Moon Base.

El cronograma técnico divulgado por la NASA divide el establecimiento de la colonia en tres etapas claramente diferenciadas. La fase inicial, que se extiende hasta el año 2029, contempla un total de 25 lanzamientos de cohetes y 21 alunizajes destinados a situar más de 4 toneladas de material pesado.
Posteriormente, la segunda etapa (2029-2032) incrementará el ritmo operativo con 27 despegues y 24 descensos automatizados para movilizar 60 toneladas de infraestructura básica, lo que permitirá dar inicio a las misiones tripuladas de carácter semestral. La tercera y última fase consolidará la presencia continua de astronautas en el satélite merced a 29 despegues adicionales capaces de desplazar 150 toneladas de equipamiento de soporte vital.
La elección del polo Sur de la Luna como emplazamiento definitivo responde a factores geológicos cruciales. Esta región alberga cráteres y zonas de sombra permanente donde los instrumentos de órbita han detectado ingentes reservas de hielo de agua, un recurso vital que facilitará el autoabastecimiento de los astronautas y la producción de combustible.
No obstante, los futuros habitantes deberán hacer frente a un clima extremo de grandes contrastes térmicos, donde las temperaturas pueden escalar hasta los 120°C durante las dos semanas de día lunar y desplomarse por debajo de los -120°C durante las extensas noches de igual duración terrestre.
Para sortear las severas limitaciones ambientales y garantizar la climatización de los hábitats, la dirección técnica del programa ha diseñado una matriz energética híbrida. García Galán precisó que la base operará inicialmente con sistemas de captación solar avanzados, pero integrará de forma progresiva reactores de energía nuclear compactos para asegurar un flujo eléctrico ininterrumpido.
Los ingenieros estiman una capacidad de generación base de entre 2 y 15 kilovatios, la cual ascenderá hasta los 20 kilovatios estables mediante el soporte atómico, acoplado a un sistema de almacenamiento masivo con capacidad para cientos de kilovatios/hora.
(Con información de EFE)