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La Reserva Federal congela los tipos de interés y se fractura ante la amenaza inflacionaria de Irán

El Comité Federal de Mercado Abierto mantuvo de forma unánime las tasas entre el 3,50% y el 3,75% en el debut de Kevin Warsh como presidente, mientras el encarecimiento energético por la guerra eleva las proyecciones de inflación al 3,6%

La Reserva Federal congela los tipos de interés y se fractura ante la amenaza inflacionaria de Irán
Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal. REUTERS/Evelyn Hockstein

La Reserva Federal de Estados Unidos resolvió este miércoles mantener congelados sus tipos de interés de referencia en el rango del 3,50% al 3,75%, marcando la cuarta pausa consecutiva del organismo emisor. El encuentro adquirió una alta relevancia institucional al constituir el debut del economista Kevin Warsh en la presidencia del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés), tras ser designado por el Presidente Donald Trump.

Pese a que la votación final alcanzó una unanimidad que no se registraba desde hacía un año, la decisión se tomó en un escenario de creciente hostilidad económica internacional debido a las agresiones del Estado terrorista de Irán, cuyo conflicto bélico en Oriente Medio ha empujado el Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (PCE) hasta un preocupante 4,2% interanual en el mes de mayo.

REUTERS/ARCHIVO

El agravamiento de las tensiones en Oriente Medio obligó a la máxima entidad monetaria a reescribir con dureza sus proyecciones macroeconómicas para el cierre del año 2026. La institución elevó su estimación de inflación PCE hasta el 3,6%, un salto considerable respecto al 2,7% que se proyectaba en los análisis del pasado mes de marzo.

Esta corrección técnica refleja de manera directa el impacto del sostenido shock petrolero y el encarecimiento de las materias primas derivado de la guerra provocada por Irán desde el inicio de sus hostilidades el 28 de febrero, factor que se ha convertido en el principal vector de la aceleración de precios en la economía norteamericana y que ha pulverizado las expectativas previas de flexibilización monetaria.

El tradicional gráfico de dispersión de la Reserva Federal —conocido en el ámbito financiero como dot-plot— desveló una profunda división interna entre los dieciocho miembros con respecto a los próximos pasos de la política económica. Nueve de los directivos contemplan la necesidad de ejecutar al menos un incremento adicional en las tasas antes de que concluya el año, y seis de ellos presionan por dos o más subidas consecutivas.

La sesión evidencia además un giro radical en la doctrina de comunicación del banco central bajo el liderazgo de Kevin Warsh, quien optó por no presentar sus propias proyecciones numéricas en el gráfico de puntos. En consonancia con su postura histórica crítica de los mecanismos de intervención prolongada y la guía anticipada, el comunicado oficial fue inusualmente escueto y eliminó las habituales referencias sobre el rumbo futuro del precio del dinero.

La solidez del mercado laboral estadounidense terminó por sepultar los argumentos en favor de un relajamiento de la política restrictiva a corto plazo. La creación de 172.000 puestos de trabajo durante el mes de mayo y la consecuente reducción del desempleo en 66.000 personas confirman que la actividad productiva se expande a un ritmo sólido que disipa los temores de recesión.


(Con información de AFP, EFE y AP)

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