La Unión Europea confirmó la recepción y posterior asignación de 1.400 millones de euros correspondientes a las ganancias generadas por los activos inmovilizados del Banco Central de Rusia (BCR). Esta transferencia, que representa el quinto tramo desembolsado desde la puesta en marcha del mecanismo de sanción, abarca los rendimientos financieros acumulados durante el primer semestre de 2026. Desde la implementación de la inmovilización de las reservas estatales rusas, el esquema ha acumulado un total de 8.000 millones de euros en beneficios dirigidos a la reconstrucción y defensa de Ucrania.
La medida fue respaldada públicamente por la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras registrarse una nueva serie de ataques aéreos con misiles y drones contra Kiev y distintas infraestructuras del país. La jefa del Ejecutivo enfatizó que la utilización de estos rendimientos asegura que Moscú asuma los costos financieros derivados de la agresión armada, canalizando de forma legal los intereses de las cuentas congeladas sin confiscar de forma directa el capital soberano.
La estructura jurídica aprobada por el Consejo Europeo distingue entre los activos principales del Banco Central de Rusia (que permanecen congelados bajo el régimen de sanciones internacionales) y las liquidaciones en efectivo o intereses generados por los depositarios centrales de valores. Al determinar que dichos rendimientos netos no constituyen propiedad del Estado ruso, el bloque comunitario aprobó de manera permanente el desvío de los fondos a favor del gobierno de Kiev.

Del total de 1.400 millones de euros asignados en este tramo, el 95% (equivalente a 1.330 millones de euros) se canalizará a través del Mecanismo de Cooperación para Préstamos a Ucrania (ULCM). Este instrumento financiero proporciona transferencias no reembolsables destinadas a cubrir los vencimientos de la asistencia macrofinanciera entregada por la Unión Europea, así como los créditos concedidos por los socios bilaterales del G7 en el marco de la iniciativa de Aceleración Extraordinaria de Ingresos (ERA), cuyo programa global asciende a 45.000 millones de euros.
El 5% restante del tramo, equivalente a 70 millones de euros, se ingresará en el Fondo Europeo para la Paz (EPF). Este remanente se utilizará de manera directa para atender los requerimientos prioritarios de las Fuerzas Armadas ucranianas, financiando la adquisición de equipamiento de defensa, munición y sistemas de protección aérea para mitigar los bombardeos perpetrados por las fuerzas rusas.
(Con información de la Comisión Europea, la cuenta oficial de Ursula von der Leyen y Euronews)