El documental “Melania”, dirigido por el cineasta Brett Ratner y estrenado en plataformas de streaming a finales de enero de 2026, ofrece una mirada íntima y controvertida a la vida de Melania Trump durante su segundo período como primera dama. Más allá del retrato oficial, la producción —de casi dos horas— combina entrevistas exclusivas, material de archivo inédito y testimonios de personas cercanas para construir un perfil complejo de una figura que ha permanecido en gran medida enigmática durante décadas.

A continuación, las seis claves que permiten entender el documental y lo que revela sobre Melania Trump:
Primero, el énfasis en su origen esloveno y su trayectoria como modelo. El filme dedica una parte importante a su infancia en Sevnica, su llegada a Milán y París, y su consolidación en Nueva York como una de las modelos mejor pagadas de los años 90. Melania narra con detalle cómo aprendió cinco idiomas por necesidad profesional y cómo esa disciplina marcó su carácter reservado y perfeccionista.
Segundo, la relación con Donald Trump se presenta como un vínculo pragmático y duradero. A diferencia de narrativas que la reducen a un rol pasivo, el documental muestra a Melania como una negociadora astuta desde el inicio. Testimonios de excolaboradores y amigos cercanos destacan que ella estableció condiciones claras antes del matrimonio —incluyendo acuerdos prenupciales y espacio personal— y que mantuvo un rol activo en decisiones familiares y empresariales.

Tercero, su papel como madre y protectora de Barron. Uno de los segmentos más emotivos del documental se centra en cómo Melania priorizó la privacidad y la normalidad de su hijo durante los años de exposición mediática extrema. La primera dama aparece como una figura estricta pero afectiva, que limitó deliberadamente la presencia de Barron en actos públicos y redes sociales.
Cuarto, el documental aborda sin rodeos las críticas y controversias. Melania responde directamente a acusaciones sobre su pasado como modelo, su supuesta “frialdad” y el uso de discursos con frases copiadas. Su defensa es serena pero firme: “Nunca he pretendido ser perfecta. Hice lo que consideré correcto en cada momento”. El filme también incluye material inédito que busca desmontar la imagen de “esposa trofeo” y resaltar su independencia.
Quinto, se explora su influencia discreta pero real en la administración Trump. Excolaboradores de la Casa Blanca revelan que Melania tuvo un papel decisivo en temas como la lucha contra el tráfico humano, la reforma de políticas de adopción internacional y la promoción de campañas contra el ciberacoso infantil. Su oficina operó con relativa autonomía, lo que generó tensiones internas pero también resultados concretos.
Sexto, el documental cierra con una reflexión sobre su legado como primera dama en una segunda administración. Melania aparece más segura y asertiva que en 2017-2021, consciente de su peso político y dispuesta a marcar agenda propia. El filme sugiere que, lejos de ser una figura decorativa, Melania Trump se ha convertido en una de las voces más influyentes del entorno del presidente, especialmente en temas familiares, educativos y de bienestar infantil.
“Melania” no es un panfleto oficial ni una biografía crítica implacable. Es un retrato humano que busca equilibrar la imagen pública distante con la mujer reservada pero decidida que hay detrás. Para quienes siguen de cerca la política estadounidense, el documental ofrece claves valiosas sobre cómo Melania ha evolucionado y cómo podría influir en los próximos años de la administración Trump. Para el público general, es una oportunidad de conocer mejor a una figura que, durante mucho tiempo, prefirió hablar más con acciones que con palabras.
