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Las autoridades sanitarias de Michigan flexibilizan las alertas por lechuga contaminada, pero la desconfianza frena las ventas en EE. UU.

Las autoridades suavizaron las recomendaciones sanitarias tras la baja de contagios, aunque supermercados y cadenas de comida continúan sintiendo el impacto comercial de la desconfianza

Las autoridades sanitarias de Michigan flexibilizan las alertas por lechuga contaminada, pero la desconfianza frena las ventas en EE. UU.
Los CDC reportaron 10.468 casos confirmados de ciclosporiasis en 47 estados desde el 1 de mayo y advirtieron que la cifra real sería mayor (REUTERS/Nathan Howard)

Las autoridades sanitarias de Michigan levantaron la advertencia general sobre el consumo de lechuga tras registrar una notable reducción en los contagios de ciclosporiasis. Pese a esta flexibilización local, el brote nacional mantiene en alerta a los consumidores y comercios en buena parte de Estados Unidos.

La decisión estatal responde a una caída en los casos reportados y a la conclusión de que la mayor parte de las exposiciones ocurrió entre junio y julio. La médica Natasha Bagdasarian afirmó que “la guía oficial fue ajustándose según la evidencia disponible”. Sin embargo, el acumulado nacional supera los diez mil afectados con múltiples hospitalizaciones.

A escala federal, la investigación de la FDA vinculó los contagios a lechuga iceberg de Taylor Farms procedente del centro de México. Como medida preventiva, la proveedora retiró voluntariamente toda su producción de esa zona el pasado 17 de julio. Pese a ello, no existe una confirmación definitiva sobre un productor como fuente única del problema.

REUTERS/ARCHIVO

El deterioro de la confianza pública provocó una caída del 9% en las ventas unitarias de lechuga fresca en Estados Unidos durante julio. Comerciantes minoristas como Angie Bussinger señalaron que “la recuperación todavía no llegó a nuestro negocio”. Además, la desconfianza se extendió a otras frutas y afectó la afluencia de clientes en cadenas nacionales.

La respuesta de los consumidores mostró variaciones significativas según la región y la percepción local del riesgo. Mientras algunos comercios sufrieron fuertes caídas, cadenas regionales aplicaron descuentos para mantener la salida de mercancía. Por su parte, Tammy Hayes indicó que en su mercado “las ventas de lechuga romana se mantuvieron relativamente estables”.

En contraste con los supermercados tradicionales, los mercados de agricultores locales registraron alzas de hasta el 30% en sus ventas. Darlene Wolnik afirmó que los administradores notaron una mayor preferencia por alimentos cultivados en la zona. Esta tendencia refleja la búsqueda de alternativas directas por parte de los compradores desconfiados.

La evolución del sector dependerá de la superación de la emergencia sanitaria y de la normalización del suministro en las cadenas comerciales. Las autoridades sanitarias mantendrán el monitoreo constante ante cualquier posible variación en las cifras de contagio. El episodio evidencia la sensibilidad de los mercados frente a las alertas de seguridad alimentaria.


(Con información de Reuters)

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