Durante la audiencia celebrada ante el juez magistrado de los Estados Unidos, Steven L. Tiscione, el acusado aceptó haber participado en el robo a mano armada y homicidio de Wayne Cherry, registrado el 12 de junio de 2020 en la localidad de Baywood, Nueva York. Según consta en las actas judiciales, la víctima recibió dos disparos, uno de ellos localizado en la cabeza. Murray también reconoció haber liderado la distribución de más de cinco kilogramos de cocaína y haber mantenido una orden permanente dentro de la organización para ejecutar a integrantes de pandillas enemigas.
El Fiscal Federal del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella, Jr., junto a altos mandos del Oficina Federal de Investigación (FBI), la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), la Fiscalía de Distrito del Condado de Suffolk y el Departamento de Policía del Condado de Suffolk (SCPD), enfatizaron la relevancia institucional del fallo. Las autoridades destacaron que la resolución representa un golpe estructural a la violencia armada y al tráfico de estupefacientes que afectaba de forma recurrente a las comunidades del condado de Suffolk.

Las investigaciones presentadas por el Ministerio Público revelaron que el accionar delictivo de la facción Gorilla Stone Nation bajo el mando de Murray no se limitaba al narcotráfico y a los ajustes de cuentas territoriales. Los documentos judiciales señalan que la red operaba un sistema de tráfico interestatal de armas de fuego y ejecutó esquemas de fraude masivo que permitieron el desvío ilícito de más de un millón de dólares.
Los voceros del FBI y la ATF recalcaron que el resultado fue posible gracias a la labor conjunta desarrollada por el Grupo de Trabajo Calles Seguras del FBI y el Grupo de Trabajo Conjunto de Armas de Fuego. Representantes policiales y de la fiscalía local coincidieron en que el retiro de Murray de las calles contrarresta el ambiente de intimidación y temor impuesto durante años por su estructura criminal en Long Island.
A la espera de la audiencia final para la imposición de su condena, Dwayne Murray enfrenta una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una pena máxima de cadena perpetua. El proceso penal continúa bajo la conducción de la Sección Penal de la División de Long Island de la Fiscalía Federal, a cargo de los fiscales adjuntos Mark E. Misorek y Andrew P. Wenzel.
(Con información del Departamento de Justicia de los Estados Unidos)