El Secretario de Estado Marco Rubio advirtió en Lima sobre la creciente influencia china y defendió un mayor compromiso de Washington en América Latina. Durante una presentación con la presidenta Keiko Fujimori, el funcionario estadounidense afirmó que lo que ocurre en Sudamérica impacta directamente en la seguridad nacional de su país. Las declaraciones se dieron tras ser consultado sobre la fuerte presencia del gigante asiático y la megaobra del puerto de Chancay.
El diplomático remarcó que la administración de Donald Trump otorgará una prioridad real al hemisferio occidental en materia de cooperación e inversión. Rubio señaló que gobiernos anteriores degaron postergada a la región durante más de dos décadas para concentrarse en otras latitudes del planeta. La proximidad geográfica y los flujos comerciales refuerzan la urgencia de fortalecer las alianzas estratégicas con los países del continente.
El representante de Washington aseguró que la alianza estratégica debe traducirse en beneficios concretos y tangibles para los ciudadanos de las naciones aliadas. La estrategia de seguridad regional incluirá acuerdos económicos e iniciativas de protección conjunta como el Escudo de las Américas. Los gobiernos que colaboren con la potencia podrán demostrar a sus votantes el fruto del trabajo articulado en libertad.
Por su parte, la mandataria peruana Keiko Fujimori defendió la política de libre comercio e intercambio que su país sostiene con diversos mercados globales. La jefa de Estado recordó que Perú integra el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico y continuará exportando sus recursos mineros y agrícolas. Sin embargo, destacó la visita oficial como el inicio de una nueva era en las relaciones bilaterales con Estados Unidos.
El avance de China en la región causa alarma por la cesión de infraestructura crítica a corporaciones estatales controladas por el régimen comunista. El puerto megaconstruido en Chancay por la firma estatal Cosco Shipping simboliza la estrategia de expansión económica del gigante asiático en Sudamérica. Las autoridades estadounidenses mantienen bajo observación estas inversiones por los riesgos potenciales que representan para la soberanía.
Frente al avance de regímenes autoritarios, Washington busca consolidar un frente sólido de naciones soberanas alineadas con los valores occidentales. La presencia activa de Estados Unidos resulta indispensable para contrarrestar la penetración geopolítica extranjera en América Latina. La cooperación bilateral en defensa fortalecerá a las instituciones democráticas frente a cualquier amenaza o presión externa.
El diálogo de alto nivel sostenido en la capital peruana sienta las bases para un hemisferio más seguro, próspero e integrado. Los acuerdos firmados reafirman el compromiso de velar por la estabilidad democrática y el crecimiento económico de los pueblos libres de América. La alianza renovada demuestra que la integración con la potencia sigue siendo el camino más sólido para el progreso.
(Con información de Infobae)