El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, reafirmó que el proceso de transición hacia la democracia en Venezuela se mantiene activo y avanzando de forma firme, aunque advirtió que la reconstrucción del orden constitucional no ocurrirá de la noche a la mañana. Tras el desmantelamiento de la estructura dictatorial, la administración estadounidense centra sus esfuerzos en garantizar un cambio irreversible que devuelva la estabilidad política y económica a la nación sudamericana.
🇺🇸🇻🇪‼️ | Marco Rubio afirmó que la transición de Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro ya está en marcha, pero advirtió que las elecciones no podrán celebrarse hasta garantizar libertad de prensa, participación multipartidista, reconciliación nacional y una autoridad… pic.twitter.com/s6oHALv1WA
— UHN Plus (@UHN_Plus) August 4, 2026
Durante sus declaraciones, el jefe de la diplomacia norteamericana explicó que la experiencia histórica demuestra que la salida de regímenes autocráticos exige paciencia y prudencia estratégica. En este sentido, subrayó que el objetivo de Washington no es imponer plazos apresurados ni soluciones cosméticas, sino consolidar las bases institucionales necesarias (incluyendo la plena libertad de prensa y el restablecimiento del pluralismo político) para que el pueblo venezolano pueda decidir su destino mediante elecciones auténticamente legítimas.

Frente a la inmediatez que demanda la opinión pública, Rubio señaló que la transición se encuentra en una fase crucial de construcción que tomará semanas y meses de trabajo. El plan trazado contempla la reorganización de los poderes públicos y el desmantelamiento de los aparatos de persecución, asegurando que las distintas fuerzas de la sociedad civil y la oposición democrática participen activamente en la ruta de refundación nacional.
El diplomático comparó el contexto actual con los procesos de democratización experimentados en Europa del Este tras la caída del bloque soviético. En aquellos escenarios, el apoyo internacional coordinado y la estabilización paulatina de las instituciones permitieron transitar con éxito desde la ruina estatal hacia democracias representativas y economías de libre mercado.
Desde el Gobierno del presidente Donald Trump se ratificó que el respaldo norteamericano continuará en el ámbito financiero y de infraestructura para acompañar la recuperación del país. Con la hoja de ruta en pleno desarrollo y bajo la supervisión de la diplomacia de EE. UU., Venezuela transita un camino exigente pero irreversible hacia la restauración de la libertad y la soberanía popular.
(Con información de El Nuevo Herald y NTN24)