El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó este martes ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, se encuentra con vida y opera de forma activa en las negociaciones de paz con Washington. El jefe de la diplomacia norteamericana reveló que, debido a los severos problemas de seguridad interna de la teocracia, el mandatario fundamentalista de 56 años permanece oculto y ejecuta sus directrices exclusivamente por escrito y a través de terceros países.
Esta es la primera confirmación oficial sobre la supervivencia del cabecilla chiíta, quien asumió el mando del Estado terrorista tras la muerte de su padre, Ali Khamenei, abatido el pasado 28 de febrero durante la demoledora oleada de ataques de precisión ejecutados por las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel.

La comparecencia de Rubio en el Capitolio se produce en un escenario crítico, marcado por un estancamiento en las conversaciones diplomáticas para detener la guerra que sacude al Medio Oriente desde hace tres meses y que ha desatado una severa crisis energética global. El alto funcionario republicano manifestó que existe una ventana de oportunidad inmediata para destrabar el conflicto, pero condicionó cualquier alivio financiero a que Teherán acepte limitaciones severas y prolongadas o la cancelación total de sus actividades de enriquecimiento de uranio.
La administración de Donald Trump exige que el régimen de Irán anuncie formalmente el cese de las hostilidades navales y proceda con la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz. El secretario de Estado fue tajante ante la comisión legislativa al señalar que los fundamentalistas deben garantizar la libre y segura navegación en el golfo Pérsico sin pretender el cobro ilegal de peajes a las embarcaciones comerciales.
Asimismo, la hoja de ruta de la Casa Blanca establece que las fuerzas iraníes tendrán que colaborar activamente en las labores de desactivación y remoción de las minas flotantes que ellos mismos sembraron en el canal marítimo, comprometiéndose bajo supervisión internacional a no disparar contra los buques de carga.

Durante la ronda de interpelaciones en el Senado, la oposición demócrata, encabezada por el legislador Chris Murphy, cuestionó si el gobierno estadounidense contemplaba la entrega de incentivos económicos o políticos adicionales a Teherán para facilitar el desbloqueo de la estratégica ruta petrolera. Ante esto, el secretario de Estado sepultó cualquier posibilidad de apaciguamiento al responder de forma rotunda que no se han ofrecido concesiones extras ni se ha debatido otorgar beneficios complementarios a un régimen que recurre al sabotaje.
Rubio enfatizó que la asfixia económica contra la República Islámica se mantendrá invariable hasta que la Guardia Revolucionaria desmantele su infraestructura ofensiva y desista de utilizar el suministro energético global como un mecanismo de chantaje geopolítico.

El jefe de la diplomacia estadounidense también arrojó luz sobre las profundas divisiones internas que fracturan a la cúpula teocrática de Irán tras la pérdida de sus principales mandos militares y religiosos en los bombardeos estratégicos. Rubio explicó a los senadores que el prolongado aislamiento y la total ausencia pública de Mojtaba Khamenei obedecen a un justificado pánico de los aparatos de inteligencia persas a que su nuevo líder sea localizado por las agencias occidentales. "Teniendo en cuenta lo que les ha sucedido a varios líderes de ese sistema, probablemente no se les recomiende internamente ser muy públicos", argumentó el funcionario.
(Con información de Infobae y AP)