El secretario de Estado Marco Rubio se reunió con Serguéi Lavrov en la cumbre de ministros de la ASEAN en Manila. La cita bilateral estuvo centrada en la guerra en Ucrania y las posibilidades de reactivar un diálogo formal. La diplomacia estadounidense busca explorar vías institucionales para intentar poner fin al conflicto armado en Europa del Este.
El encuentro se produjo horas después de que Volodimir Zelensky conversara con enviados de Washington para impulsar nuevos esfuerzos de paz. Rubio enfatizó la necesidad de mantener canales de comunicación abiertos entre las dos potencias nucleares más grandes del mundo. Asimismo, el funcionario norteamericano ofreció la mediación internacional para acercar a las partes si se presentan oportunidades reales.

Por su parte, el canciller Lavrov calificó la reunión de positiva y de utilidad para intercambiar posturas de forma directa. No obstante, las negociaciones continúan estancadas por exigencias territoriales de Moscú que dificultan los avances en la mesa de diálogo. El estancamiento diplomático sigue afectando la relación bilateral en otros frentes estratégicos del mapa geopolítico.
El despliegue norteamericano en Asia coincide con ajustes militares y políticos ordenados por Zelensky dentro de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Las autoridades en Washington monitorean la reorganización interna mientras intentan sostener las iniciativas de diálogo con la contraparte rusa. La iniciativa pacífica busca destrabar las conversaciones antes de un mayor deterioro del escenario regional.
Durante su estancia en Filipinas, Rubio mantuvo reuniones clave con los jefes de la diplomacia de China e India. En la cita con Wang Yi, calificó de escalatorio el incidente entre embarcaciones chinas y filipinas en aguas disputadas. El diplomático advirtió que un conflicto entre potencias tendría consecuencias económicas y de seguridad de alcance global.

La disputa territorial en el mar de China Meridional concentró la atención de las delegaciones del bloque regional de la ASEAN. China defendió las acciones de su guardia costera al calificar sus maniobras de legales tras haber expulsado a dos buques filipinos. Ante el aumento de la tensión, los países miembros discuten un código de conducta para evitar choques en rutas comerciales.
La situación en el mar de China Meridional ocupó un lugar central en la agenda de trabajo de la cumbre de la ASEAN. Los ministros de Exteriores analizaron avances para acordar un código de conducta que prevenga incidentes militares en la región. El objetivo prioritario busca resguardar la navegación en una de las rutas comerciales clave a nivel global.
(Con información de AP y AFP)