Estados Unidos enfrenta una de las jornadas más críticas de su historia meteorológica reciente debido a una masiva ola de calor que mantiene a más de 113 millones de personas bajo alerta de riesgo "mayor" o "extremo". El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha emitido advertencias ante un fenómeno de "calor y humedad anómalos" que se extiende principalmente por el norte, el medio oeste y el noreste del territorio estadounidense, registrando temperaturas reales y sensaciones térmicas asfixiantes de entre 32 y 38 grados centígrados.
La franja bajo alerta máxima abarca un inmenso corredor geográfico que va desde las Dakotas hasta el estado de Virginia, englobando a densas áreas metropolitanas como Chicago, Nueva York y Washington D.C.. Los expertos advierten de que las condiciones nocturnas no están ofreciendo el enfriamiento necesario para que el cuerpo humano se recupere, lo que dispara el peligro para las personas que carecen de aire acondicionado adecuado, los sistemas de salud pública y las redes de distribución eléctrica.
🇺🇸‼️ | El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió una alerta crítica debido a que Estados Unidos enfrenta la peor jornada de una sofocante ola de calor, situando a más de 113 millones de ciudadanos bajo riesgo “mayor” o “extremo”. Las autoridades advirtieron sobre la… pic.twitter.com/qfRh0VVk1a
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 15, 2026
El origen del calor reside en un "domo de calor", una dorsal de alta presión que actúa como una tapa de olla gigante, atrapando el aire caliente y la humedad del Golfo de México sobre el continente. Este domo térmico se desplazó desde el oeste del país, donde previamente pulverizó marcas de temperatura en ciudades como Salt Lake City (Utah), que alcanzó un registro récord de 43 grados centígrados (109 °F), y Billings (Montana), que llegó a los 44 grados centígrados (111 °F).

El azote continuado de la ola de calor ya se ha cobrado la vida de al menos una treintena de personas, localizándose la gran mayoría de los decesos en el estado de Nueva Jersey. Mientras el norte y el este se sofocan bajo el sol, la situación meteorológica en otros puntos del país es diametralmente opuesta pero igualmente peligrosa.
Estados como Texas, Nuevo México y Montana se encuentran bajo alerta por inundaciones debido a un violento sistema de tormentas alimentado por el propio contraste del calor extremo y la entrada de frentes fríos. En el territorio texano, las autoridades prevén acumulaciones de lluvia de hasta 25 centímetros en áreas localizadas, reviviendo el temor de tragedias pasadas asociadas a las peligrosas crecidas de ríos e inundaciones repentinas.
Los pronósticos oficiales apuntan a que el domo térmico comenzará a ceder terreno de forma gradual a partir de este jueves, cuando el número de personas bajo alerta directa se reduzca a 95 millones. Esta tendencia de alivio térmico continuará de cara al fin de semana, estimándose que el sábado la cifra de población afectada baje a los 33 millones, concentrándose el remanente de calor peligroso principalmente en el sureste estadounidense.
(Con información de EFE y ABC News)