En menos de 72 horas, el Ministerio de Relaciones Exteriores ejecutó una serie de medidas drásticas contra la influencia de la teocracia iraní en suelo argentino. La orden de expulsión de Mohsen Soltani Tehrani, máximo representante de Irán en el país, marca el fin de décadas de ambigüedad diplomática. Esta decisión fue celebrada por el canciller israelí, Gideon Sa’ar, quien calificó al régimen islámico como una "amenaza letal para el orden mundial" y agradeció la firmeza moral de Buenos Aires.
El gesto definitivo de este nuevo tiempo será el traslado de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén. Fuentes de la cúpula nacional confirmaron que la decisión es irreversible y que solo se está terminando de definir la fecha exacta para este "momento histórico". Con esta medida, Argentina se suma a un grupo selecto de naciones (como Estados Unidos, Guatemala y Paraguay) que han desafiado el consenso burocrático internacional para reconocer la soberanía de Israel sobre su capital histórica. El primer ministro Benjamin Netanyahu ya ha agradecido a Milei por "defender la verdad frente a la falsedad" en una guerra que calificó de justicia sin precedentes.

“La Argentina es hoy socia de Israel en la defensa de los valores de libertad y combate al terrorismo. No nos dejaremos amedrentar por una tiranía que se ha dedicado a sembrar el terror durante décadas en todo el mundo”, sentenció el presidente Milei.
Milei tiene previsto aterrizar en Tel Aviv el próximo 21 de abril para participar, como invitado de honor de Netanyahu, en los actos por el Día de la Independencia de Israel (Yom Ha’atzmaut). A pesar de la escalada bélica regional y los ataques que Irán ha lanzado contra infraestructuras energéticas en el Golfo, la Casa Rosada no ha solicitado medidas de seguridad especiales, enviando un mensaje de absoluta confianza en la superioridad militar israelí y en la estabilidad de la región bajo el nuevo orden impulsado también por la Administración Trump.
Al incluir a la Guardia Revolucionaria Islámica y a Hamás en la lista de amenazas terroristas, el Gobierno ha desmantelado las redes de protección que el kirchnerismo y la izquierda radical tejieron durante años. El titular de la Knesset, Amir Ohana, elogió al líder libertario por elegir "la brújula moral por encima de la conformidad automática", destacando que la postura argentina es un faro de claridad en medio de la confusión que impera en otros gobiernos de la región.