La gestión de Javier Milei prohibió el acceso a la Casa Rosada a cronistas de C5N, Ámbito Financiero y El Destape. La medida surge tras revelarse que la red rusa "La Compañía" pagó por artículos críticos contra el ajuste fiscal. El Ejecutivo acusa a estos medios de ser herramientas de una operación de influencia foránea.
Informes de inteligencia señalan que se presupuestaron 283.000 dólares para distorsionar la realidad argentina y favorecer intereses geopolíticos de Rusia. La SIDE reiteró que el plan buscaba manipular la opinión pública mediante noticias falsas. La operación incluía ataques directos a la alianza de Argentina con Estados Unidos.

El presidente calificó el hallazgo como un hecho de gravedad institucional y prometió llegar hasta las últimas consecuencias. Para el mandatario, este espionaje ilegal representa una amenaza directa a la seguridad del Estado. El Gobierno ya investigaba esta infiltración de intereses ajenos a la soberanía nacional desde el año pasado.
"Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para identificar a todos los actores directos e indirectos que participaron de esta red de espionaje ilegal".
La restricción profundiza el sistema de acreditación estricto diseñado para profesionalizar la sala de prensa gubernamental. La reforma busca imponer normas de conducta para evitar que militantes operen como cronistas en sedes oficiales. La decisión de este lunes limpia los espacios oficiales de actores señalados por campañas de desprestigio.
Desde el oficialismo defienden la protección de las instituciones frente a la infiltración de agendas transnacionales. El Ejecutivo sostiene que el periodismo no debe encubrir la desinformación paga por regímenes externos. Los medios afectados perdieron su acceso de forma inmediata tras confirmarse sus nexos con el aparato de Moscú.
La Casa Rosada mantiene su lucha contra el "Estado cloaca" informativo, priorizando la idoneidad y la ética en la comunicación. El enfoque oficial busca filtrar a quienes responden a intereses contrarios a la libertad de prensa real. Este conflicto evidencia la guerra híbrida que enfrenta Milei para garantizar la estabilidad del país.
Las auditorías y revocaciones de credenciales seguirán vigentes mientras surjan nuevas pruebas de injerencia extranjera. Las autoridades ratificaron que no permitirán la manipulación ciudadana mediante exageraciones y noticias falsas.