Javier Milei arribó este domingo a Israel para fortalecer el vínculo bilateral y expresar su respaldo directo al primer ministro Benjamin Netanyahu, en un escenario marcado por la finalización de la tregua con el estado terrorista de Irán y la incertidumbre sobre las negociaciones que se llevarán a cabo en Pakistán.

La agenda presidencial comenzó con una visita al Muro de los Lamentos, donde el mandatario rezó y firmó el libro de visitas antes de encarar las reuniones políticas que incluyen el avance del proyecto para el traslado de la embajada argentina a Jerusalén, consolidando el reconocimiento de dicha ciudad como capital.
El presidente será protagonista de un hecho histórico al convertirse en el primer líder extranjero en encender una de las doce antorchas en la ceremonia del Día de la Independencia, un gesto diplomático que el embajador Eyal Sela calificó como una distinción sin precedentes desde la fundación del estado en 1949.
Durante la estadía, la comitiva argentina que integran la secretaria general de la Presidencia y los ministros de Relaciones Exteriores y Justicia mantendrá encuentros con el presidente Isaac Herzog y autoridades de la Universidad Bar-Ilan, donde Milei recibirá un Doctorado Honoris Causa por su postura internacional.

La presencia del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, coincide con el impulso de la investigación sobre el atentado a la AMIA, tras las recientes declaraciones de disidentes iraníes en Francia que aportan datos clave para el juicio en ausencia contra funcionarios de Irán y miembros de Hezbollah.
El itinerario oficial contempla además un recorrido por la Iglesia del Santo Sepulcro y encuentros con autoridades rabínicas, reforzando una agenda que combina el respaldo político de alto nivel con la presencia en los sitios más emblemáticos del cristianismo y el judaísmo en territorio israelí.
La delegación emprenderá el regreso el martes por la noche tras asistir a la ceremonia central del 78° aniversario de la independencia, dejando establecida una postura firme frente a la conflictividad en el estrecho de Ormuz y el endurecimiento de las potencias occidentales contra el régimen de Teherán.