La jornada abrió en Houston con la implacable demostración de la selección de Alemania, que aplastó las ilusiones coloniales de la debutante Curazao con un imponente marcador de 7-1. La escuadra dirigida por Julian Nagelsmann no mostró piedad frente a las flagrantes deficiencias estructurales del esquema rival, facturando anotaciones por medio de Felix Nmecha, Nico Schlotterbeck, Jamal Musiala, Nathaniel Brown, Deniz Undav y un doblete del atacante Kai Havertz.
Posteriormente, las selecciones de Países Bajos y Japón protagonizaron un vibrante choque en Dallas que concluyó en un intenso empate 2-2. Tras una primera mitad sumamente calculada y carente de emociones en las áreas, el período complementario desató la locura con cuatro goles fulminantes que sellaron el destino del encuentro. El defensor Virgil van Dijk adelantó a la Naranja Mecánica de cabeza y, tras la igualdad de Keito Nakamura, Crysencio Summerville volvió a poner en ventaja a los neerlandeses. La resistencia del cuadro del sol naciente dio frutos en los instantes finales gracias a la aparición de Daichi Kamada para decretar las tablas definitivas.

Costa de Marfil dio un golpe de autoridad para el fútbol de África al quebrar a Ecuador mediante una cruel derrota por 1-0 en Filadelfia. El seleccionado sudamericano, que arrastraba una sólida tendencia de diecinueve compromisos sin conocer la derrota, sucumbió ante los elefantes marfileños. La Tri desperdició sus opciones más claras al estrellar dos balones en el travesaño durante la primera mitad del juego. Cuando el partido parecía destinado a la división de honores, una aparición en el minuto 90 del extremo Amad Diallo desató la euforia africana y heló las tribunas repletas de aficionados ecuatorianos.

El cierre de la cartelera dominical en Monterrey devolvió la sonrisa al continente europeo con la contundente victoria por 5-1 de Suecia sobre el combinado de Túnez, en el estreno del Grupo F. El conjunto escandinavo ofreció una exhibición de efectividad colectiva, desmantelando por completo la retaguardia de un equipo norafricano incapaz de contener la ofensiva comandada por Graham Potter. Los suecos cimentaron su triunfo gracias a un doblete de Yasin Ayari y las aportaciones individuales de Alexander Isak, Viktor Gyökeres y Mattias Svanberg.

El defensor Omar Rekik anotó el descuento transitorio para los tunecinos, una resistencia estéril ante la notable superioridad en los duelos individuales de los europeos.
(Con información de Infobae y Agencia EFE)