Netanyahu aseguró que Israel y Estados Unidos trabajan conjuntamente para ganar la batalla contra el país persa. Durante su recorrido, afirmó que están cerca de lograr el desmantelamiento del programa nuclear y de misiles de Irán. El mandatario instó a otros líderes internacionales a sumarse formalmente a la ofensiva militar en curso.

Uno de los objetivos estratégicos definidos por el gabinete israelí es crear las condiciones para que el pueblo iraní derroque al régimen actual. Netanyahu enfatizó que, a diferencia de los ataques enemigos, su respuesta se dirige con contundencia contra objetivos militares. El ataque en Arad ocurrió cerca de Dimona, donde se ubica la mayor instalación nuclear de Israel.
La escalada bélica se intensificó tras las denuncias de Irán por un ataque previo a su complejo de enriquecimiento de uranio en Natanz. Hasta la fecha, las cifras oficiales reportan bajas civiles en ambos bandos y en el Líbano. Los sistemas de defensa israelíes no lograron interceptar el proyectil que impactó en los edificios de Arad el sábado noche.
El primer ministro destacó que la determinación de sus fuerzas sigue firme para eliminar la capacidad de producción de componentes armamentísticos iraníes. Mientras tanto, el acceso a la zona de impacto fue restringido a un grupo selecto de medios por motivos de seguridad. La ofensiva busca neutralizar de forma definitiva la amenaza de largo alcance que representa el gobierno de Teherán.

Las autoridades israelíes informaron que 15 personas han muerto en su territorio por proyectiles iraníes y del grupo Hizbulá desde el inicio de las hostilidades. En contraste, las cifras de fallecidos en Irán y Líbano superan el millar tras las primeras semanas de operaciones. La tensión regional continúa en aumento a medida que se definen los frentes de combate directos.
Netanyahu calificó de "milagro" que no hubiera víctimas fatales en el impacto de Arad, donde un bloque de apartamentos sufrió daños estructurales severos. El ejército israelí inició una investigación técnica para determinar por qué fallaron los sistemas de intercepción contra estos proyectiles convencionales. El Ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, prometió ayudas económicas directas para las 150 familias evacuadas del área afectada.
La inteligencia israelí sostiene que Irán utiliza municiones de racimo en sus ataques recientes sobre zonas densamente pobladas como Tel Aviv. Por su parte, el gobierno iraní reportó daños graves en sus infraestructuras críticas de agua y energía tras los bombardeos de la coalición. El jefe del Estado Mayor de Israel, Eyal Zamir, advirtió que la guerra no está cerca de terminar y que el frente interno debe permanecer alerta.