El presidente de la República de Ecuador, Daniel Noboa, anunció este miércoles la implementación de un nuevo toque de queda en las provincias de la región costera, programado para llevarse a cabo durante los primeros diez días de noviembre como parte de una serie de operaciones especiales contra la delincuencia organizada.
Durante una entrevista radial, el jefe de Estado respaldó la efectividad de los despliegues militares y policiales previos, asegurando que las restricciones nocturnas han golpeado de forma directa el financiamiento y la operatividad de los grupos narcodelictivos que operan en la región litoral:
"Vamos a hacer una nueva serie de operaciones especiales entre el 1 y el 10 de noviembre con toque de queda en las provincias de la costa. Durante el anterior toque de queda hubo 40% menos de delitos y las semanas con los homicidios más bajos del año. Estamos afectando a las economías criminales".
El gobernante ecuatoriano señaló que las acciones de inteligencia han permitido la captura de cabecillas vinculados a organizaciones criminales internacionales como los carteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y la mafia albanesa. Asimismo, subrayó que solo en el mes de septiembre las fuerzas del orden decomisaron más de ocho toneladas de droga, privando a los carteles de ingresos aproximados en 400 millones de dólares.
Noboa enfatizó que la lucha contra el narcotráfico requiere un abordaje integral de mediano y largo plazo para reconstruir el tejido social y restaurar el orden constitucional en el país, el cual se mantiene bajo la declaratoria de "conflicto armado interno" para neutralizar a las bandas criminales.
La medida restrictiva se sumará al estado de excepción vigente en provincias estratégicas como Guayas, Manabí, El Oro, Esmeraldas y Los Ríos, reafirmando la determinación del Ejecutivo de restituir la seguridad ciudadana y la soberanía en las zonas más afectadas por la violencia armada.
(Con información de EFE y Primicias)