El partido liberal opositor Yábloko denunció públicamente que la formación oficialista Rusia Unida, vinculada al mandatario Vladímir Putin, recibió donaciones extranjeras por cerca de 10 millones de dólares. La acusación surge luego de que el Tribunal Supremo utilizara ese argumento para anular la inscripción de la lista opositora de cara a las elecciones legislativas.
Un informe titulado "Entonces exclúyanlos a todos" detalló que el oficialismo y otras cuatro formaciones parlamentarias captaron 13,6 millones de dólares con indicios de financiamiento exterior entre 2021 y 2025. El documento precisa que los donantes registrados pertenecen a 22 países occidentales, incluidos Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania.
La bancada opositora enfatizó el contraste de las cifras frente a los apenas 200 dólares que la justicia esgrimió como supuesto financiamiento irregular en su contra. Representantes de la formación remarcaron que trasladar donaciones individuales a una infracción partidaria constituye "una construcción jurídica absurda" aplicada con evidente sesgo político.

La exclusión de Yábloko responde a la persecución judicial del régimen tras una demanda impulsada por sectores afines para silenciar a la oposición. El organismo de supervisión financiera estatal Rosfinmonitoring, conocido por confeccionar listas de persecución política, aportó los datos que sirvieron de excusa al alto tribunal para proscribir la candidatura.
El veto contra la lista liberal desencadenó protestas de cientos de jóvenes frente a la sede del Tribunal Supremo en la capital moscovita. La formación proscrita es la única fuerza política registrada que exige un alto el fuego y el cese inmediato de las hostilidades militares desplegadas por el Kremlin.
Analistas independientes señalan que la creciente popularidad de Yábloko entre los sectores urbanos motivó la decisión personal de Putin de apartar al bloque opositor. El lema pacifista de la campaña liberal "Por la paz y la libertad" desarticulaba el relato oficialista promovido por la estructura de poder en Moscú.
El presidente de la formación, Nikolái Ribakov, reafirmó que el proceso busca ocultar preguntas incómodas sobre el rumbo del conflicto bélico. La decisión final que adopte la justicia confirmará la falta de garantías democráticas en una contienda electoral controlada por el aparato gubernamental.
(Con información de AP, Reuters y AFP)