El ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, confirmó que su país lidera las conversaciones indirectas para frenar el conflicto con Irán. Estados Unidos presentó una propuesta de 15 puntos que exige controles estrictos sobre el programa nuclear y los misiles balísticos iraníes. Esta mediación cuenta con el respaldo de potencias regionales como Turquía y Egipto, buscando neutralizar las agresiones del régimen de los ayatolás.
There has been unnecessary speculation in the media regarding peace talks to end ongoing conflict in the Middle East. In reality, US-Iran indirect talks are taking place through messages being relayed by Pakistan. In this context, the United States has shared 15 points, being…
— Ishaq Dar (@MIshaqDar50) March 26, 2026
La iniciativa surge tras la firme postura de la administración Trump, que condicionó el cese de ataques aéreos al desbloqueo total del estrecho de Ormuz. Informes de prensa sugieren que la Casa Blanca planea enviar al vicepresidente JD Vance a Pakistán para una reunión clave este fin de semana. Aunque Teherán intenta negar contactos directos, la presión de la "Operación Furia Épica" parece estar forzando al régimen a ceder.
Paralelamente, Pakistán y Arabia Saudí acordaron una "estrecha coordinación" para defenderse de los ataques lanzados por Irán contra refinerías y objetivos civiles. Bajo su acuerdo de defensa mutua, ambos países buscan frenar la escalada bélica que el estado terrorista inició tras la respuesta conjunta de EE. UU. e Israel. El liderazgo de Trump se mantiene firme, utilizando la fuerza militar como garantía de cumplimiento.

La propuesta de Washington también incluye protocolos de seguridad para las rutas energéticas vitales que han sido hostigadas por las milicias pro-iraníes. El objetivo es garantizar que el flujo de petróleo no sea utilizado como chantaje contra la economía mundial por parte del régimen clerical. La diplomacia paquistaní actúa como el puente necesario para que estas condiciones sean aceptadas sin más dilaciones por parte de Teherán.
Trump anunció recientemente un aplazamiento estratégico de cinco días en los bombardeos contra centrales eléctricas, enviando una señal de voluntad negociadora pero vigilante. Si Irán no cumple con el desbloqueo de Ormuz en el plazo previsto, la ofensiva recuperará su intensidad original para proteger los intereses de Occidente. El mundo observa con atención si la República Islámica optará por la supervivencia o por persistir en su agenda violenta.
El éxito de esta misión diplomática consolidaría la estrategia de "paz mediante la fuerza" que ha caracterizado la política exterior de la actual administración republicana. Al desmantelar las estructuras de financiamiento y operación del terrorismo iraní, se espera devolver la estabilidad a un Medio Oriente agotado por décadas de extremismo. Las próximas horas serán determinantes para conocer la respuesta definitiva de los líderes iraníes ante la oferta de Washington.