Paraguay atraviesa una etapa de fuerte dinamismo en su mercado laboral. Desde el inicio del actual gobierno en agosto de 2023, el país ha generado 242.000 nuevos empleos, cifra que representa casi la mitad del compromiso asumido de alcanzar 500.000 puestos de trabajo durante el periodo de gobierno.

El anuncio fue realizado por el presidente en ejercicio, Pedro Alliana, quien destacó que el país se encuentra apenas en la primera mitad del mandato y ya logró cerca del 50% del objetivo trazado. La meta fue establecida al inicio de la gestión del presidente Santiago Peña y forma parte de una estrategia orientada a fortalecer el crecimiento económico con inclusión laboral .
Un crecimiento que se acelera
Los datos muestran no solo crecimiento, sino aceleración. En los últimos dos años se generaron más de 193.000 empleos, y solo en el último año se registraron 119.000 nuevas ocupaciones, lo que evidencia un ritmo creciente en la absorción de mano de obra .

Autoridades del Ejecutivo señalaron que el segundo año de gestión prácticamente duplicó el desempeño del primero, consolidando una tendencia que, de mantenerse, permitiría no solo cumplir sino incluso superar la meta de 500.000 empleos antes de finalizar la legislatura .
Más empleo formal y menor desocupación
Uno de los aspectos más destacados es la mejora en la calidad del empleo. Actualmente, 7 de cada 10 nuevos puestos son formales, una proporción significativamente superior a la registrada en años anteriores, cuando apenas 3 de cada 10 nuevos empleos contaban con formalización.

La tasa de desocupación descendió al 3,6%, el nivel más bajo en más de 25 años y uno de los más reducidos de la región . Este indicador posiciona a Paraguay como uno de los países con menor desempleo abierto en América Latina en la actualidad.
Asimismo, el 60% de los nuevos empleos corresponde a mujeres, lo que refleja una mayor participación femenina en el mercado laboral y un avance en términos de inclusión económica.
Factores detrás del dinamismo
El crecimiento del empleo ha estado impulsado por sectores clave como industria, construcción, comercio y servicios, además de políticas públicas orientadas al desarrollo productivo.

Entre las iniciativas destacadas se encuentran programas sociales y económicos como Hambre Cero, el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) y una estrategia activa de atracción de inversiones, que busca consolidar a Paraguay como un destino competitivo en la región.
Al cierre del cuarto trimestre de 2025, el país registró 3.297.188 personas ocupadas, uno de los niveles más altos de ocupación en los últimos años.
Proyección hacia adelante
Si la tendencia actual se mantiene, Paraguay podría alcanzar e incluso superar la meta de 500.000 nuevos empleos antes del final del mandato. El desafío, según analistas económicos, será sostener el ritmo de crecimiento, continuar fortaleciendo la formalización y acompañar el dinamismo laboral con mejoras en productividad y capacitación.
Por ahora, las cifras muestran una trayectoria consistente y alineada con los compromisos asumidos por el Gobierno. La combinación de estabilidad macroeconómica, políticas pro-inversión y programas de formalización parece estar dando resultados concretos en el mercado laboral paraguayo.