El Ministerio chino de Comercio anunció la puesta en marcha del programa "Exporta a China", incluyendo a España entre sus objetivos principales. El plan contempla más de 100 actividades comerciales para integrar productos extranjeros en el mercado local bajo la supervisión directa del régimen de Pekín.
El portavoz ministerial explicó que el objetivo es asegurar que los productos importados logren un alto volumen de ventas. Para ello, el politburó coordinará acciones que permitan a las empresas chinas salir al exterior mientras atraen de forma dirigida a compañías extranjeras bajo un modelo bidireccional.

Dentro de esta estructura, el régimen ha designado a varios países como "temáticos", situando a España junto a naciones como Reino Unido y Kazajistán. Esta selección forma parte de una maniobra de diversificación que permite a China mayor control sobre sus socios estratégicos.
Las autoridades del gigante asiático señalaron que el proyecto ya ha generado compromisos de compra por decenas de miles de millones de yuanes. Según la versión oficial, estas cifras responden a la necesidad de equilibrar la balanza comercial ante la presión económica internacional.
La inclusión de España coincide con la próxima visita de Pedro Sánchez a China, la cuarta en cuatro años. Durante el encuentro se abordarán temas de cooperación tecnológica, en un momento donde el acercamiento diplomático con el gobierno comunista se ha intensificado.
España arrastra un déficit comercial masivo con China, el cual alcanzó los 42.278 millones de euros en 2025. A pesar de que las exportaciones crecieron un 6,8 %, la brecha sitúa a estas iniciativas como una vía para intentar reducir la dependencia comercial negativa.