Los gobiernos de Perú y Venezuela anunciaron este viernes la decisión de iniciar un "proceso progresivo de reanudación integral de las relaciones bilaterales", poniendo fin a la ruptura diplomática que mantenían desde julio de 2024. Según un comunicado emitido por la Cancillería peruana y ratificado por los ministerios de Relaciones Exteriores de ambas naciones, el acercamiento busca restablecer los canales institucionales para atender la amplia agenda compartida y la dinámicas migratorias regionales.
El plan de normalización contempla una primera fase operativa enfocada en reactivar de inmediato la atención consular en Lima y Caracas, garantizando la asistencia jurídica y los trámites documentales para los miles de ciudadanos que residen en ambos territorios. Las delegaciones diplomáticas subrayaron que esta voluntad de integración se sustenta en los lazos históricos de solidaridad latinoamericana, sentando las bases para una eventual restitución de embajadores en las respectivas capitales.

El anuncio de este deshielo diplomático coincide con la transición de mando en la nación andina. A partir del próximo martes, asumirá la presidencia la dirigente derechista Keiko Fujimori, heredera política del expresidente Alberto Fujimori. La toma de posesión de Fujimori, cuya candidatura contó con el respaldo explícito de la líder antichavista María Corina Machado durante el proceso electoral, configura un nuevo escenario político para el diálogo interregional.
Las relaciones entre Lima y Caracas han atravesado un periodo de prolongada inestabilidad en la última década. En 2017, la administración de Pedro Pablo Kuczynski promovió la creación del Grupo de Lima y redujo la representación diplomática al máximo nivel. Aunque los lazos se repusieron brevemente en octubre de 2021, la crisis electoral de julio de 2024 derivó en un nuevo rompimiento bajo la gestión de la expresidente Dina Boluarte, momento en el que el canciller de entonces, Javier González Olaechea, otorgó un ultimátum de 72 horas para la salida del personal diplomático venezolano.
Con la reapertura gradual de los canales oficiales, ambas cancillerías pretenden estabilizar la atención a sus comunidades en el exterior y establecer mecanismos de cooperación pragmática. La transición de Gobierno en Perú y el nuevo cronograma consular marcan el inicio de una etapa orientada a recomponer las relaciones bilaterales y abordar de manera conjunta los desafíos del Cono Sur.
(Con información de EFE y Europa Press)