La canciller de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, presentó su renuncia irrevocable al cargo la noche del domingo 7 de junio de 2026, cerrando un ciclo de más de dos años y medio al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana. Pocas horas después de la dimisión, el presidente de la República, Daniel Noboa, oficializó mediante un decreto ejecutivo el nombramiento de Roberto Kury como el nuevo jefe de la diplomacia ecuatoriana.
Sommerfeld había asumido la conducción de la política exterior en noviembre de 2023, convirtiéndose en una de las figuras más estables y de confianza dentro del gabinete presidencial desde el inicio del mandato de Noboa. A través de una carta pública difundida por las plataformas oficiales del Estado, la ahora excanciller precisó de forma taxativa que su apartamiento de la función pública obedece estrictamente a "motivos personales y de salud".

El relevo ministerial representa la modificación más trascendental en el equipo de gobierno de Noboa en las últimas semanas, coincidiendo con una etapa de reestructuración orgánica orientada a reducir el gasto administrativo del aparato estatal. La Presidencia de la República emitió un comunicado oficial donde aceptó formalmente la dimisión, expresando su agradecimiento a Sommerfeld por su firmeza en la conducción de la política exterior ecuatoriana durante un periodo de alta complejidad geopolítica.
El Ejecutivo ecuatoriano resaltó que, bajo la tutela de la ministra saliente, la diplomacia de la nación andina priorizó la articulación de foros internacionales dedicados a robustecer la estrategia de combate contra el crimen organizado transnacional, en estrecha alianza con los departamentos de defensa de las potencias de Occidente.

La gestión de Gabriela Sommerfeld estuvo marcada por hitos de alta repercusión internacional, destacando el histórico fortalecimiento de la cooperación bilateral con la administración de los Estados Unidos en materias de seguridad fronteriza, inteligencia militar y combate al narcotráfico. Asimismo, su liderazgo enfrentó momentos de máxima tensión diplomática, tales como la crisis con el gobierno de México en abril de 2024, derivada del ingreso legítimo de la fuerza pública ecuatoriana a la sede diplomática mexicana en Quito para capturar a exfuncionarios requeridos por la justicia local.
El nuevo canciller de la República, Roberto Kury, asume el cargo tras desempeñarse exitosamente como ministro de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, una plataforma desde la cual coordinó planes de modernización tecnológica. Kury es ingeniero en Ciencias de la Administración, posee una maestría en Administración de Empresas obtenida en los Estados Unidos y cuenta con un extenso recorrido en la dirección de corporaciones del ámbito empresarial privado.
En el sector público, el flamante ministro ocupó con anterioridad la gerencia general de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT), credenciales técnicas que el gobierno de Noboa considera fundamentales para operativizar los tratados económicos que Ecuador mantiene en negociación avanzada.
El mandato asignado por el Palacio de Carondelet al nuevo titular de la diplomacia ecuatoriana exige la continuidad de una política internacional firme y alineada estrictamente con la preservación de los intereses de seguridad soberana del país. Kury deberá comandar las misiones diplomáticas concurrentes ante los organismos multilaterales, sosteniendo el rechazo institucional de Ecuador hacia las dictaduras populistas de la región y reafirmando el compromiso del Estado con la seguridad hemisférica.
(Con información de Infobae, Reuters y EFE)