Una lancha de rescate del Departamento de Bomberos de Carteret se hundió por completo frente a la costa de Nueva Jersey tras ser impactada de forma sorpresiva por una ballena. El incidente marítimo se registró mientras la patrulla regresaba de un operativo de seguridad portuaria en las inmediaciones de la bahía de Raritan. El fuerte e inesperado golpe abrió un agujero catastrófico en la popa de la nave, obligando a los tres oficiales de la dotación a activar las señales de auxilio y saltar de inmediato al mar.

La emergencia náutica movilizó a varios navegantes civiles y equipos de rescate que se encontraban desplegados en las inmediaciones de la costa atlántica. El ciudadano Cody Binkley, uno de los testigos y rescatistas particulares de la escena, relató que la embarcación oficial se inundó y hundió en menos de un minuto. Los tres bomberos lograron mantenerse a flote de forma segura en las frías aguas de la bahía gracias a la correcta utilización de sus chalecos salvavidas reglamentarios.
La unidad marina del Departamento de Bomberos de Perth Amboy acudió con presteza al lugar del siniestro para colaborar en la posterior asistencia y aseguramiento del área. El jefe del cuerpo de bomberos, Eric Wahl, y el teniente Kevin Gomm confirmaron que ningún miembro de la tripulación sufrió lesiones físicas de gravedad. Los ocupantes de otros botes recreativos locales informaron a las autoridades que habían avistado una manada de ballenas nadando cerca de la superficie instantes antes de la colisión.
La lancha siniestrada retornaba de formar parte del dispositivo especial de seguridad marítima implementado por las celebraciones del 250 aniversario de los Estados Unidos en Nueva York. Las maniobras de vigilancia fluvial reforzada se concentraron en las aguas cercanas a la Estatua de la Libertad, un punto neurálgico de alto tráfico náutico durante el verano. Tras el fuerte impacto contra el casco a unos siete nudos de velocidad, los efectivos policiales lograron salvar parte del equipamiento técnico esencial.

La directora ejecutiva del Shoals Marine Laboratory, Sara Morris, ofreció una explicación científica sobre el inusual comportamiento del mamífero en esa zona de tránsito. La especialista de las universidades de Cornell y New Hampshire aclaró que el ejemplar, presuntamente una yubarta, no pretendía realizar un ataque deliberado contra el barco. El choque se categorizó como un hecho accidental derivado de los movimientos rutinarios de alimentación o respiración de estos grandes animales en época estival.
La comandancia del Departamento de Bomberos de Carteret manifestó su profundo agradecimiento a las tripulaciones civiles por la veloz y efectiva respuesta humanitaria demostrada. La institución gubernamental remarcó que, si bien el personal recibe entrenamiento para contingencias marítimas, ningún simulacro prevé la irrupción de un cetáceo. Los tripulantes rescatados ratificaron que el percance no mermará su vocación de servicio y confirmaron que retornarán a sus labores acuáticas ordinarias.
El singular siniestro reabrió el debate local en los municipios costeros sobre la necesidad de regular las velocidades náuticas para proteger la fauna marina del noreste estadounidense. Las autoridades ambientales indicaron que, por el momento, se desconoce si el animal involucrado en la colisión sufrió heridas o daños estructurales por el roce. La oportuna aplicación de los protocolos de evacuación impidió que el accidente terminara en una tragedia humana durante las fiestas patrias nacionales.

(Con información de Infobae)