La firma de tecnología financiera Stripe y el grupo de capital riesgo Advent International presentaron una oferta conjunta para adquirir PayPal por un valor superior a los 53.000 millones de dólares. Según fuentes cercanas a la operación, los compradores propusieron pagar 60,50 dólares en efectivo por cada acción de la compañía. Esta agresiva propuesta busca consolidar bajo una misma propiedad a las plataformas de procesamiento de transacciones más influyentes del ecosistema digital.
La millonaria oferta cuenta con el respaldo financiero de 50.000 millones de dólares en créditos comprometidos por diversas entidades bancarias. De concretarse la transacción, Stripe y Advent asumirían el control total de la firma mediante una estructura de copropiedad con participaciones idénticas del 50%. La filtración del acuerdo provocó una reacción inmediata en Wall Street, impulsando las acciones de PayPal casi un 17%.

Esta aproximación se produce en un momento en que PayPal atraviesa un profundo plan de reestructuración corporativa liderado por su director ejecutivo, Enrique Lores. Tras asumir el cargo, Lores dividió la compañía en tres divisiones operativas con el objetivo de simplificar sus procesos y recortar gastos duplicados. A pesar de la importante prima ofrecida, analistas del sector estiman que la directiva podría rechazar la propuesta al considerarla una valoración baja.
La alianza estratégica resulta de enorme interés para Stripe, dado que le permitiría acceder de forma directa al mercado de consumo masivo. Mientras que Stripe se ha enfocado históricamente en proveer infraestructura digital para comercios, PayPal le aportaría más de 430 millones de cuentas activas y la popular red de pagos Venmo. Además, la red de distribución de PayPal impulsaría significativamente los ambiciosos planes de Stripe en el área de las criptomonedas estables.
Por su parte, la pionera de los pagos digitales ha visto deteriorado su valor tras años de intensa competencia contra gigantes como Apple Pay y Google Pay. Tras alcanzar una capitalización bursátil histórica de 360.000 millones de dólares durante la pandemia, su valoración se desplomó hasta mínimos de 36.000 millones este año. La pérdida de mercado y la desaceleración del crecimiento la han convertido en un objetivo sumamente atractivo para el capital privado.

El movimiento corporativo forma parte de una ola de consolidación sin precedentes en el sector de la tecnología financiera a nivel internacional. Las empresas procesadoras buscan mayor escala global ante el menor ritmo de crecimiento de los cobros con tarjeta convencionales. Muestra de ello fue la reciente adquisición de Worldpay por parte de Global Payments en una transacción valorada en 24.250 millones de dólares.
Aunque Stripe y Advent pretenden acelerar las negociaciones formales, todavía no existe garantía alguna de que el acercamiento culmine en una transacción definitiva. Hasta el momento, los portavoces oficiales de PayPal, Stripe y de la firma Advent han preferido guardar estricto silencio ante las consultas de la prensa. El mercado financiero permanece a la expectativa de la postura oficial que asuma el consejo de administración de la compañía.
(Con información de Reuters)