La ciudad industrial de Zaporiyia sufrió este sábado uno de sus bombardeos más devastadores de los últimos meses, cuando una andanada de cinco bombas lanzadas por las fuerzas rusas impactó directamente contra complejos residenciales. El ataque dejó un saldo de doce personas fallecidas (incluyendo tres menores de edad) y catorce heridos, de los cuales al menos dos se debaten entre la vida y la muerte bajo atención médica intensiva.
"La noche de hoy se ha convertido en otra confirmación de que Rusia interpreta cualquier relajación de la presión como una señal de que puede seguir haciendo la guerra y lanzando bombas sobre nuestras ciudades. Necesitamos señales diferentes; Rusia debe comprender que la guerra debe detenerse sintiendo sus propias pérdidas", aseveró el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
La tragedia humana se reflejó en testimonios desgarradores, como el de Anatoliy Chumniy, cuya nieta de seis años perdió la vida cuando parte de su bloque de apartamentos quedó reducido a escombros. Mientras los servicios de rescate continuaban removiendo los restos de mampostería en busca de al menos una docena de desaparecidos, las autoridades locales confirmaron que el impacto simultáneo en varios puntos de la ciudad afectó también a las redes ferroviarias y de suministro eléctrico.

La ofensiva se produce en un momento de intensa actividad diplomática tras las reuniones mantenidas en Miami entre delegados de Ucrania, Europa y EE. UU. para buscar una salida negociada al conflicto que se prolonga por más de cuatro años. Sin embargo, los analistas advierten que la relajación de restricciones comerciales en materia energética aleja las perspectivas de un alto el fuego inmediato, mientras el Kremlin condiciona cualquier avance a la paralización de los ataques con drones ucranianos contra refinerías en territorio ruso.
Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, descartó un reinicio rápido de las conversaciones de paz tras mantener contactos con la Casa Blanca, mientras que las autoridades impuestas por Moscú en el este de Ucrania reportaron víctimas civiles adicionales producto de bombardeos en la región de Lugansk, confirmando que la escalada militar continúa activa en múltiples frentes.
(Con información de Volodímir Zelenski y Reuters)