Saltar al contenido

Rusia envía un petrolero sancionado para intentar rescatar a la dictadura cubana del colapso total

El buque ruso "Anatoly Kolodkin", cargado con 730.000 barriles de crudo, navega hacia la isla en un intento desesperado de Moscú por oxigenar al régimen castrista. Tras la histórica caída de Nicolás Maduro en Venezuela, Cuba enfrenta su peor crisis energética en décadas, con apagones de 20 horas

Por UHN Plus
Rusia envía un petrolero sancionado para intentar rescatar a la dictadura cubana del colapso total
Tanquero en el puerto de Matanzas, al norte de Cuba. (Stringer/AFP/Getty Images).

Este miércoles, rastreadores marítimos detectaron al petrolero ruso "Anatoly Kolodkin" en aguas del Atlántico, transportando un cargamento de crudo valorado en millones de dólares. Este movimiento es una maniobra de emergencia del Kremlin para evitar el derrumbe definitivo de una Cuba que no recibía suministros desde enero, cuando la firmeza de Washington obligó al gobierno mexicano a suspender sus envíos con el comunismo.

El panorama para la Habana es catastrófico tras el derrocamiento de su principal aliado estratégico, el tirano venezolano Nicolás Maduro, a principios de este año. Sin el petróleo regalado por el chavismo, la isla ha quedado a oscuras y paralizada. La Administración Trump, al desmantelar el eje Caracas-La Habana, ha dejado al régimen castrista sin su principal proveedor de energía barata, obligando a Rusia a intervenir con buques que ya figuran en las listas negras de sanciones de Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido por sus vínculos con la maquinaria de guerra de Putin.

"El 'Anatoly Kolodkin' es propiedad de la naviera estatal rusa Sovcomflot y tiene previsto descargar en Matanzas alrededor del 23 de marzo. Es un salvavidas temporal para un régimen en colapso", señalan los datos de la firma de análisis Kpler, confirmando el carácter ilícito de esta operación de socorro ideológico.

A este esfuerzo ruso se suma el buque "Sea Horse", con bandera de Hong Kong, que navega de forma errática por el Caribe con 200.000 barriles de diésel. Estas tácticas de navegación furtiva, típicas de los regímenes paria, demuestran que el comercio con la dictadura cubana se ha convertido en una actividad de alto riesgo y clandestinidad. Sin embargo, estos 900.000 barriles totales son apenas un parche insuficiente para una nación que requiere un flujo constante para no colapsar; el modelo estatista cubano es incapaz de funcionar sin el subsidio externo que Washington está logrando asfixiar.

El fracaso del comunismo es hoy más evidente que nunca: una isla con recursos naturales y una ubicación privilegiada reducida a mendigar petróleo a miles de kilómetros de distancia. Mientras el pueblo cubano sufre las consecuencias de décadas de adoctrinamiento y miseria, la élite gobernante confía en que los petroleros de Putin les den unos días más de aire. No obstante, con una Venezuela en transición hacia la libertad y un México bajo advertencia comercial, las rutas de escape para el castrismo se están cerrando de manera definitiva bajo el peso de la ley internacional.

UHN Plus

UHN Plus

Tu fuente de Alertas, Noticias de Última Hora, Actualidad Política, Económica y Social desde el Sur de Florida.

Todos los artículos
Etiquetas: Rusia Internacional

Más en Rusia

Ver todo

Más de UHN Plus

Ver todo