Rusia enviará este jueves un primer cargamento de 40.000 toneladas de diésel a Estados Unidos, en el marco de contratos en fase final de firma. El viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, confirmó que el buque partirá tras los entendimientos alcanzados en la llamada telefónica entre los presidentes Donald Trump y Vladímir Putin.
Para viabilizar los suministros de combustible, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia temporal que autoriza las operaciones vinculadas al diésel ruso hasta abril de 2027. La medida impulsada por el presidente Donald Trump busca amortiguar la presión en los precios del combustible generada por el conflicto en Irán y las tensiones en el estrecho de Ormuz.
El esquema previsto por el Gobierno ruso contempla habilitar 300.000 toneladas en octubre, 500.000 toneladas en noviembre y un millón de toneladas en diciembre. Alexander Novak explicó que las refinerías rusas priorizarán la demanda de Estados Unidos antes de abastecer otros destinos, con la meta posterior de elevar las entregas a tres millones de toneladas mensuales.
El volumen definitivo de exportación dependerá de la recuperación de las plantas de refinación en Rusia, que han atravesado períodos de mantenimiento. Aunque Donald Trump anunció las entregas escalonadas para el mercado estadounidense y mundial, la Casa Blanca no divulgó los términos financieros, las empresas compradoras ni las fechas exactas de arribo a las terminales.
El acuerdo generó objeciones por parte del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, quien afirmó que las ventas otorgarán recursos a Moscú, postura compartida por el mandatario francés Emmanuel Macron. En contraste, las autoridades rusas defendieron que los embarques contribuirán a normalizar el comercio energético internacional y el procesamiento de crudo.
La salida del primer buque este 22 de octubre constituirá la primera prueba operativa de los acuerdos comerciales entre ambas naciones. La capacidad inicial del embarque será menor a la de los buques Aframax, utilizados habitualmente para trayectos de larga distancia con 100.000 toneladas.
(Con información de Reuters)