El viceprimer ministro de Rusia, Alexander Novak, ofreció ampliar las entregas de gasóleo a Estados Unidos tras el zarpe de un petrolero cargado con 40.000 toneladas de diésel desde la terminal de Primorsk hacia Nueva York. El funcionario confirmó que la embarcación es la primera de una flota de buques cisterna destinados a puertos norteamericanos en el marco de los acuerdos vigentes entre Donald Trump y Vladímir Putin.
El buque Agioi Fanendes, con bandera de Malta, partió de la terminal báltica la noche del 22 de octubre y prevé arribar a territorio estadounidense el 7 de noviembre, según datos de la firma de seguimiento Kpler. El navío, propiedad de Maltatankers Shipping y operado por la compañía griega EASTMED del empresario Thanasis Martinos, registraba al menos 15 escalas previas en puertos rusos desde 2022.
En declaraciones vertidas a la televisión estatal, Alexander Novak enfatizó que el sector energético ruso dispone del volumen necesario para cubrir las solicitudes del mercado estadounidense sin restricciones de suministro. De igual manera, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ratificó el inicio del trayecto del primer buque y confirmó que los despachos mantendrán una frecuencia regular hacia los compradores finales.
Por su parte, el presidente Vladímir Putin celebró el avance de los despachos coordinados e indicó que los buques continuarán saliendo de manera continua. Asimismo, el mandatario destacó la relevancia del gas natural licuado ruso en el mercado global, señalando que representa actualmente el 20 % de los suministros recibidos por los países europeos pese a los intentos de restricción comercial.
En relación a la situación macroeconómica europea, Vladímir Putin vinculó el descontento social y las manifestaciones en ciudades de Europa con decisiones presupuestarias internas y niveles de deuda pública superiores al 100 %. Respecto al cambio en la matriz energética mundial, el mandatario sostuvo que la transición hacia fuentes renovables debe concretarse de forma paulatina y económicamente viable.
La llegada del primer embarque a Estados Unidos representará la primera prueba operativa del plan de distribución energética acordado entre Washington y Moscú. La operación comercial busca estabilizar los inventarios de combustible e impactar en los costos del mercado interno durante las próximas semanas.
(Con información de Reuters)