Pedro Sánchez enfrenta un escenario electoral adverso donde su estrategia internacional no se traduce en réditos internos. Según Ipsos, el PSOE descendería a 117 diputados, un nivel de apoyo que evoca sus peores registros históricos. Este resultado aleja definitivamente al presidente de la posibilidad de reeditar la actual coalición de gobierno.

La derecha sumaría una holgada mayoría absoluta de 194 escaños por la resistencia del PP y el auge de Vox. La formación de Abascal lograría duplicar sus resultados de 2023, alcanzando los 64 diputados y una fidelidad superior al 85%. El bloque conservador se posiciona así como la fuerza dominante indiscutible en el país.
El hundimiento de la izquierda alternativa agrava la situación para Ferraz ante la fragmentación de sus socios. La falta de unidad provocaría que Sumar cayera al 5,8%, mientras que Podemos desaparecería del Congreso al no obtener representación. Incluso unidos, el bloque apenas alcanzaría los 17 diputados, siendo irrelevante para el poder.
La desmovilización progresista se refleja en la baja fidelidad del socialismo, que apenas alcanza el 64% de sus antiguos simpatizantes. Un 11% de los votantes del PSOE se declara actualmente indeciso, contrastando con la solidez de un bloque opositor decidido a votar. Esta falta de compromiso electoral lastra cualquier intento de remontada oficialista.
En Cataluña, Esquerra se impondría a Junts con ocho diputados en la pugna por la hegemonía del bloque independentista. El ascenso de Gabriel Rufián como el líder mejor valorado del sondeo apuntala el resultado de ERC frente al retroceso de Puigdemont. El panorama catalán refleja la misma tendencia de fragmentación que afecta al Ejecutivo nacional.
La irrupción de Aliança Catalana añade inestabilidad al independentismo tradicional al nutrirse de los votantes de Junts. La formación de Sílvia Orriols conseguiría dos escaños clave siguiendo la ola nacional-populista que recorre toda Europa. Este nuevo factor fragmenta el voto regional y complica drásticamente las mayorías necesarias para el Gobierno.
El Partido Popular mantiene su liderazgo sólido con 130 diputados estimados para el bloque de Alberto Núñez Feijóo. El dirigente conserva una fidelidad del 71% y atrae a los indecisos, asegurando el núcleo central de una alternativa real. La suma de las fuerzas conservadoras neutraliza la movilización desesperada intentada por la izquierda.
La fragmentación de los socios minoritarios de la coalición supone un lastre insuperable para las aspiraciones de Pedro Sánchez. La tendencia apunta a un cierre de ciclo político donde el sector conservador recupera el control de las instituciones nacionales. El agotamiento del modelo de gestión actual es evidente ante el avance de las propuestas de derecha.
El panorama muestra un Congreso donde la derecha tendría capacidad total de acción legislativa sin depender de apoyos externos. El desplome de la izquierda y la pérdida de apoyos socialistas reflejan una voluntad de cambio profunda en la sociedad. España se encamina hacia una mayoría absoluta rotunda que pondría fin a la etapa actual.