El Senado de Paraguay aprobó este miércoles una reforma a la ley de jubilaciones que aumenta el aporte de los afiliados al 19% y establece edades mínimas de retiro para docentes y fuerzas públicas. La medida, impulsada por la mayoría oficialista, busca reducir el déficit de la "caja fiscal", cifrado en 380 millones de dólares en 2025, y ahora debe ser refrendada por la Cámara de Diputados.
El proyecto fija una edad mínima de 53 años para la jubilación docente, con una tasa de restitución del 78% tras 25 años de aportes. Para las Fuerzas Públicas, el retiro será a los 55 años con 25 de servicio y una tasa del 75%. El aporte del Estado a la caja se estableció en un 10%, mientras que los docentes reclamaban un 14%.

Los gremios de docentes, que convocaron a un paro de unos 80.000 maestros, rechazaron el texto. El presidente de la Unión Nacional de Educadores, Rafael Resquín, cuestionó que los trabajadores deban aportar más que el Estado y advirtió que no descartan paralizar la educación. Los sindicatos señalaron que a este 19% deben sumar un 5,5% de abono al seguro social.
El senador Silvio Ovelar, presidente de la Comisión de Hacienda, sostuvo durante el pleno que la propuesta garantiza la sostenibilidad del sistema y reduce el déficit, que representa cerca del 0,8% del PIB nacional. Los docentes, aunque reconocieron que esta versión es una mejora respecto a la propuesta original de Diputados que elevaba la edad jubilatoria a 62 años, mantienen su rechazo.
La reforma ahora depende de la Cámara de Diputados para su sanción definitiva. Mientras tanto, los gremios del sector público se mantienen en estado de alerta ante la posibilidad de nuevas protestas. El desenlace en la Cámara Baja determinará la aplicación de este esquema de pensiones y el impacto final en los ingresos netos de los trabajadores.