La policía antiterrorista del Reino Unido detuvo este martes en el centro de Londres a un ciudadano británico de 22 años por presunta preparación de actos terroristas. Se trata del séptimo arrestado en la investigación sobre la conspiración detectada el pasado 27 de septiembre cerca de la base aérea de RAF Fairford, un recinto en Gloucestershire utilizado por las fuerzas de Estados Unidos para sus operaciones militares contra Irán.
El incidente inicial se produjo cuando la policía acudió tras el aviso de un agricultor que reportó actividad sospechosa, lo que derivó en la detención de cinco jóvenes y la incautación de furgonetas con gasolina en las proximidades del perímetro. Aunque no se hallaron explosivos en el lugar, la acumulación de combustible llevó a la evacuación preventiva de 85 viviendas en la localidad de Whelford mientras avanzaban las pesquisas.
El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que existen indicios firmes de que Irán tuvo algún papel en el hecho, señalamiento que fue rechazado por Teherán, pese a que la Guardia Revolucionaria había calificado a Fairford como un objetivo legítimo. El caso ocurre en un contexto donde las investigaciones por amenazas de Estados hostiles aumentaron un 50% en el país, destacándose el uso de intermediarios locales como principal táctica.
Tras el incidente, los 12 bombarderos B-1B Lancer desplegados en la instalación regresaron a Estados Unidos, dejando la base sin aviones de este tipo. El Pentágono confirmó la retirada de la flota pesada de la estratégica infraestructura europea, en una decisión que el presidente estadounidense relacionó con amenazas procedentes de personas vinculadas al régimen iraní.
La base de Fairford adquirió un rol protagónico tras el inicio del conflicto en marzo, cuando Estados Unidos e Israel atacaron posiciones en Irán, provocando la muerte del líder supremo Alí Khamenei. A partir de ese momento, Londres autorizó el uso de sus bases defensivas contra emplazamientos de misiles iraníes, convirtiendo a la instalación militar en un punto central de la confrontación geopolítica.
La policía antiterrorista mantiene abiertas varias líneas de investigación para determinar los móviles exactos del grupo de sospechosos, quienes permanecen bajo custodia o en libertad bajo investigación. Mientras no se presenten cargos formales ni se aclare el objetivo final de los detenidos, la supuesta vinculación con Irán se mantiene respaldada por las declaraciones oficiales del Gobierno británico.
(Con información de Infobae)