La cantante colombiana Shakira recorrió las zonas afectadas por el terremoto en el departamento de Chocó para anunciar la creación de un fondo de un millón de dólares destinado a la reconstrucción educativa. La iniciativa cuenta con el aporte de quinientos mil dólares de Global Citizen y una suma idéntica proveniente de la empresa Live Nation. La movilización busca canalizar recursos inmediatos hacia los planteles destruidos por el sismo.
Durante su recorrido institucional, la artista subrayó la urgencia de reabrir las aulas debido a la falta de conectividad digital que impide la educación remota en la región. Asimismo, la cantante asumió el compromiso personal de reconstruir las instalaciones de la Universidad Tecnológica de Chocó en la ciudad de Quibdó. La falta de infraestructura amenaza con congelar el desarrollo académico de miles de niños y jóvenes vulnerables.
Desde el territorio afectado, la filántropa formuló un llamado directo a los gobiernos de Canadá, Japón y el Reino Unido para sumarse a las labores de reconstrucción. La convocatoria exige la participación activa del sector privado y fundaciones internacionales para multiplicar los fondos de asistencia. La magnitud del desastre requiere una respuesta global coordinada para superar la crisis humanitaria existente.

El plan de intervención incluye la construcción de diez colegios nuevos en alianza con la fundación de Howard Buffett y la organización Pies Descalzos. La cooperación retoma proyectos anteriores desarrollados conjuntamente en zonas de conflicto como Barranquilla y el Catatumbo. La experiencia previa permitirá agilizar la ejecución de las obras prioritarias en los municipios más golpeados.
La artista advirtió que la tragedia sísmica agravó las condiciones de vulnerabilidad previa causadas por el desplazamiento forzado y la violencia armada. En su mensaje al país, enfatizó que la comunidad no descansará hasta devolver la normalidad y el acceso a la educación a cada estudiante. La presencia institucional reafirma el compromiso del sector civil con las poblaciones históricamente marginadas.
El panorama educativo en Chocó exige una respuesta estatal coordinada que complemente las donaciones privadas canalizadas por la sociedad civil. Las autoridades locales trabajan en la evaluación de daños para priorizar la distribución de los insumos de emergencia. La restitución de las aulas resulta un paso fundamental para contener el impacto social tras el desastre natural.
Las organizaciones aliadas mantendrán la supervisión técnica para garantizar la transparencia en el uso de los recursos recaudados mundialmente. La movilización internacional busca establecer un modelo de reconstrucción rápida para proteger el futuro de las nuevas generaciones colombianas. La solidaridad de la comunidad internacional será determinante para superar la emergencia en el menor tiempo posible.
(Con información de AP y Reuters)