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Suben a 1.130 los muertos y más de 4.400 desaparecidos tras la inundación en Nepal

Tras colapsar las morgues y perder esperanzas de hallar sobrevivientes, familiares realizaron exequias simbólicas en templos hindúes quemando efigies de hierba sagrada

Suben a 1.130 los muertos y más de 4.400 desaparecidos tras la inundación en Nepal
Photo by Walter Coppola / Unsplash

Las inundaciones y los deslaves provocados por el colapso de glaciares y lluvias monzónicas en la región fronteriza del Himalaya han dejado un saldo provisional de 1.130 fallecidos y 4.462 personas desaparecidas entre Nepal y la región autónoma del Tíbet. De acuerdo con el último balance publicado por la Autoridad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres de Nepal, el territorio nepalí registra al menos 1.114 víctimas mortales y 3.916 desaparecidos, mientras que los reportes provenientes del lado chino confirman 16 fallecidos y 546 personas sin localizar en territorio tibetano.

Ante la imposibilidad de recuperar miles de cadáveres atrapados bajo toneladas de lodo y ante el avanzado estado de descomposición de los cuerpos recuperados, familiares acudieron al templo de Pashupatinath en Katmandú para celebrar funerales simbólicos. Siguiendo la tradición hindú nepalí, los deudos cremaron efigies confeccionadas con hierba sagrada kush en representación de los seres queridos cuyos restos no han podido ser rescatados de las zonas de desastre. Paralelamente, las autoridades locales procedieron a realizar entierros provisionales y fosas comunes tras tomar muestras de ADN para mitigar los graves riesgos sanitarios en los distritos más golpeados.

La avalancha de agua y escombros arrasó poblados enteros a lo largo del valle del río Trishuli y el distrito de Nuwakot, destruyendo viviendas, puentes y carreteras clave. Uno de los puntos más críticos de la emergencia se localiza en la central hidroeléctrica Trishuli 3A y otras instalaciones energéticas, donde cientos de operarios quedaron sepultados o atrapados dentro de los túneles de generación. Los equipos de socorro del ejército nepalí trabajan de manera ininterrumpida intentando suministrar oxígeno e ingresar a las cavidades inundadas.

La catástrofe desencadenó además un cruce de acusaciones políticas a nivel internacional. Organizaciones de la comunidad tibetana en el exilio denunciaron que el gobierno chino está minimizando deliberadamente la magnitud de los daños y el número real de muertos en su territorio. En respuesta, voceros del Ministerio de Asuntos Exteriores de Pekín rechazaron los señalamientos, asegurando que la gestión de la emergencia en el puerto transfronterizo de Gyirong y áreas colindantes se ha manejado de forma transparente.


(Con información de ANSA, AFP y La Nación)

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