Durante una inspección técnica realizada en la madrugada de este martes, los cuerpos de seguridad del Estado y las brigadas civiles confirmaron que la cifra de personas fallecidas recuperadas bajo el hormigón asciende a 58, mientras que el número de ciudadanos rescatados con vida se estabilizó en 28. Los esfuerzos de remoción de escombros e inyección de oxígeno continúan de forma ininterrumpida en los perímetros residenciales confinados de Los Palos Grandes y Bello Campo.
En el sector donde se erigía el edificio Obelisco, la mayor parte de la masa de concreto ya fue retirada por maquinaria pesada, registrándose un saldo definitivo de 26 personas fallecidas y seis rescatados con vida; en el lugar, los rescatistas lograron además salvar a dos gatos, mientras que un tercer felino fue hallado sin signos vitales. Por su parte, el panorama en el edificio Petunia de Los Palos Grandes sigue concentrando las oraciones de la comunidad, debido a que la gran estructura de 14 pisos registra hasta la fecha 27 fallecidos y 16 sobrevivientes extraídos de los sótanos, manteniéndose los sensores acústicos encendidos ante la posibilidad de hallar personas atrapadas.
El tercer foco de operaciones se localiza en el edificio Don Pepe, una estructura de seis niveles ubicada en la urbanización Bello Campo que sufrió un desprendimiento y colapso parcial. En este punto de la emergencia, los brigadistas recuperaron los cuerpos de cinco víctimas mortales y lograron poner a salvo a seis residentes; las maniobras en este inmueble revisten un peligro extremo para el personal de rescate, debido a que una mitad de la edificación se desplomó por completo mientras la otra ala permanece inestable y con riesgo de ceder ante las constantes réplicas geológicas.

En paralelo a las maniobras de excavación en las fosas de escombros, las autoridades civiles han desplegado comisiones técnicas de ingeniería para evaluar el estado estructural del resto del parque residencial del este de la capital. De acuerdo con los últimos reportes de los ingenieros municipales, alrededor de 100 edificaciones se encuentran actualmente bajo un régimen de inspección ante la sospecha y denuncia vecinal de que sus columnas y muros de carga sufrieron daños de envergadura durante el movimiento telúrico, lo que podría obligar a nuevas evacuaciones preventivas.
El personal de salud y los asistentes comunitarios continúan realizando recorridos permanentes por la red de refugios temporales que se habilitaron de emergencia en canchas y centros educativos para albergar a las decenas de familias que perdieron sus viviendas o que tienen prohibido el ingreso a sus residencias por razones de seguridad. Las cuadrillas de rescate de los Bomberos y Protección Civil reafirmaron que las operaciones coordinadas en las tres zonas de desastre se mantendrán activas por tiempo indefinido, asegurando que no se retirará la maquinaria pesada de las avenidas hasta que se haya verificado la remoción del último resto estructural.
(Con información de Efecto Cocuyo)