Un avión de combate furtivo F-35C del portaaviones USS Abraham Lincoln derribó este martes un dron iraní Shahed-139 que se aproximó de manera amenazante al buque estadounidense mientras navegaba en el mar Arábigo, a aproximadamente 800 kilómetros de la costa sur de Irán. El incidente, confirmado por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), ha elevado significativamente la tensión en la región en un momento de extrema fragilidad para el régimen de Teherán.
El portavoz del CENTCOM, capitán Tim Hawkins, explicó en un comunicado oficial que “el dron iraní Shahed-139 maniobró innecesariamente hacia el portaaviones y representaba una amenaza directa e inminente para nuestras fuerzas y para la seguridad del grupo naval”. Tras agotar los protocolos de advertencia —incluyendo señales visuales y comunicaciones por radio—, el F-35C disparó un misil AIM-9X Sidewinder y destruyó el vehículo aéreo no tripulado a las 14:47 hora local. Hawkins enfatizó que la acción fue “defensiva, proporcional y necesaria para proteger al portaaviones, su tripulación y la libertad de navegación en una ruta marítima crítica”.
El USS Abraham Lincoln, buque insignia del grupo de ataque, operaba en aguas internacionales junto a destructores, cruceros y submarinos de escolta como parte del despliegue ordenado por el presidente Donald Trump para disuadir provocaciones iraníes y proteger el tráfico petrolero global. El derribo se produce apenas días después de que Trump anunciara el envío masivo de una flota naval al Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, acompañado de advertencias explícitas: cualquier intento de bloquear rutas comerciales o amenazar a fuerzas estadounidenses sería respondido con “fuerza abrumadora”.
