La policía de Florida halló dos pastillas de hidrocodona en el bolsillo del pantalón de Tiger Woods tras el vuelco de su camioneta. El informe oficial detalla que el deportista de 50 años portaba este potente opioide recetado mientras mostraba signos de intoxicación. El hallazgo de los comprimidos es la pieza central de la investigación.

El accidente ocurrió en Júpiter Island cuando Woods, al volante de su camioneta, intentó adelantar a un camión a alta velocidad. Según el reporte, el golfista se distrajo con su teléfono celular y la radio, impactando el remolque del vehículo delantero. El choque provocó que su Range Rover volcara sobre el costado del conductor.
Testigos del incidente ayudaron al golfista a salir del vehículo a través de la ventana del pasajero tras quedar atrapado. Al llegar los agentes, observaron que Woods estaba sudando profusamente pese al aire acondicionado de la patrulla. El reporte destaca que esta reacción física fue constante durante toda la intervención policial inicial.
Las observaciones describen a un Tiger Woods con ojos enrojecidos, pupilas dilatadas y un comportamiento notablemente letárgico y lento. A pesar de su estado físico degradado, el reporte indica que el deportista se mostró inusualmente hablador. Los agentes procedieron de inmediato a realizar las evaluaciones de sobriedad en el sitio.

Woods admitió ante los oficiales que había consumido sus medicamentos recetados esa misma mañana, aunque negó rotundamente haber ingerido alcohol. Al ser consultado sobre las sustancias halladas, el golfista simplemente respondió que solía tomarlas. El informe ratifica que la prueba de alcoholemia arrojó un resultado negativo de 0.0.
Durante las pruebas de equilibrio, los agentes notaron que Woods cojeaba y se tambaleaba constantemente hacia su lado derecho. El golfista justificó su falta de coordinación mencionando que ha pasado por siete cirugías de espalda y veinte de pierna. Sin embargo, el oficial determinó que sus facultades estaban claramente alteradas.
El arresto se concretó bajo los cargos de conducir bajo la influencia (DUI) y causar daños a la propiedad ajena. Woods fue trasladado a la cárcel local, donde permaneció ocho horas antes de ser liberado tras el pago de la fianza. Su fotografía policial, donde luce desorientado, ha generado una enorme repercusión mediática.

Este nuevo escándalo se suma a un historial de incidentes viales graves, como el ocurrido en Los Ángeles en 2021. También se recuerda su choque contra un hidrante en 2009, evento que desencadenó una crisis personal sin precedentes. Estos antecedentes son evaluados para determinar las posibles sanciones legales en este nuevo caso.
El camión afectado por la maniobra de Woods sufrió daños estimados en 5.000 dólares, aunque no se reportaron heridos de gravedad. El Sheriff John Budensiek enfatizó que la oficina aplicará la ley de manera estricta sin importar el perfil del acusado. La seguridad vial en Júpiter se ha visto comprometida por esta conducta.
Finalmente, el proceso judicial continuará con la lectura de cargos programada para el próximo 23 de abril en el condado. La comunidad deportiva y los seguidores permanecen a la espera de un comunicado oficial por parte de sus representantes. El futuro profesional de Woods vuelve a verse ensombrecido por sus problemas de salud.